RANKING SONAR | Todos los discos de Radiohead, de 'buenos' a 'obra maestras' SonarFM - 105.3
RANKING SONAR | Todos los discos de Radiohead, de 'buenos' a 'obra maestras'

27/03/2018

RANKING SONAR | Todos los discos de Radiohead, de 'buenos' a 'obra maestras'

Un intento de ordenar la titánica discografía de una de las mejores bandas del planeta.

Por Ignacio De La Maza

A diferencia de otros grandes grupos que han convertido a Santiago en una parada obligada de sus giras mundiales, Thom Yorke y compañía se han mantenido frustrantemente lejos de Sudamérica. Solamente los hemos visto en 2009 y 2018; pero de cualquier manera, el tiempo solo ha servido para hacer crecer su status como una de las bandas definitivas de la modernidad.

A continuación ofrecemos lo que, a nuestro juicio, es el ranking de todos los discos de Radiohead, desde su ‘menos bueno’ (que sigue siendo un gran trabajo) hasta lo que hoy en día consideramos su obra maestra definitiva (algo que sin duda puede cambiar mañana). Por supuesto, la subjetividad es inevitable en este tipo de cosas, pero ahí está parte de la diversión. 

9.- Pablo Honey (1993)

Sí, es el disco de Creep. Sí, es el álbum que lo comenzó todo. Sin embargo, Pablo Honey ha envejecido como el álbum más ‘convencional’ de Radiohead, para bien y para (no tan) mal.  Thom Yorke y compañía todavía estaban definiendo que tipo de banda querían ser, y el resultado es un álbum de guitarras prototípico de la época, lleno de referencias a héroes del rock alternativo como Pixies, R.E.M. y sí, Nirvana. Creep es un himno, y temas como You, Stop Whispering y Blow Out son gemas tempranas en la carrera del quinteto, pero Pablo Honey muestra más promesa de futuras grandezas que grandeza de por sí. Bajo ningún punto de vista es un mal álbum. Todo lo contrario: Radiohead es, desde sus inicios, una banda demasiado talentosa como para hacer algo a medias. Sin embargo, el gran pecado de 'Pablo Honey' es no ser tan bueno como todo lo que le siguió.

Tema esencial: Creep

8.- The King Of Limbs (2011)

The King Of Limbs mereció mejor reputación de la que recibió en el 2011. Es creativo, impredecible y no suena a nada que Radiohead haya hecho antes o después. El problema es que también representa la primera vez que la ambición de los de Oxford resultó en la obra más antagónica que hayan despachado hasta la fecha. Girando fuertemente hacia el dubstep británico de artistas como Burial, TKOL es un disco de electrónica densa, lleno de polirritmos (por primera vez, Radiohead usó dos bateristas) antagónico, frío y frecuentemente inaccesible en términos melódicos. Eso no le quita sus méritos: Su sonido es fascinante, y canciones como Bloom, Morning Mr Magpie, Lotus Flower y Codex capturan a una banda que se rehúsa a seguir parámetros establecidos, construyendo canciones que mutan y se transforman de maneras fascinantes. Lamentablemente, el álbum también incluye Feral, una instrumental incoherente que recuerda lo que puede pasar cuando los impulsos más experimentales de la banda pierden su humanidad.

Tema esencial: Lotus Flower

7.- Amnesiac (2001)

Amnesiac es frecuentemente desestimado como ‘las sobras de Kid A’, la obra maestra con la que Radiohead transformó radicalmente su sonido en un monolito electrónico. Es también el único álbum en la historia de la banda que no hizo mucho por evolucionar el sonido que la banda venía trabajando desde su anterior disco, lo cual fue una decepción para algunos fanáticos. Sin embargo, descartarlo como una colección de Lados B sería subvalorar las cosas que hacen a Amnesiac un álbum con una identidad propia de todos modos. Temas como Knives Out y I Might Be Wrong fusionan guitarras con electrónica de una forma que Kid A nunca hizo, mientras que las baladas Pyramid Song y You And Whose Army son de las mejores que haya escrito el quinteto. Más impresionantes son los 2 temas con los que cierra el álbum: La balada en reversa ‘Like Spinning Plates’ y sus hipnóticos efectos de loops, y la magnífica Life In A Glasshouse, una de las canciones más subvaloradas de Radiohead y lo más cercano que han estado a sonar como una Big Band de Jazz en Nueva Orleans.

Tema esencial: Life In A Glasshouse

6.- Hail To The Thief (2003)

Siempre me ha gustado pensar en Hail To The Thief como el ‘White Album’ de Radiohead, el disco en donde los británicos intentan resumir en una sola obra los múltiples estilos sonoros que habían desarrollado hasta la fecha. Hay guitarras aplanadoras y melodías irresistibles (2+2=5, Go To Sleep, There There), baladas embrujadas (Sail To The Moon, I Will, We Suck Young Blood), experimentos electrónicos densos (Backdrifts, The Gloaming), temas que mezclan el pasado y presente de Radiohead (Sit Down. Stand Up, Myxomatosis) y temas que simplemente son Radiohead sonando a Radiohead (Where I End And You Begin, A Wolf At The Door). El resultado es un trabajo ecléctico, variado y adictivo, y definitivamente podría estar más alto en esta lista, pero no tiene la coherencia temática o sonora que caracteriza a los álbumes que vienen a continuación. Un álbum fantástico, de todos modos.

Tema esencial: There There

5.- A Moon Shaped Pool (2016)

Una pequeña confesión: A Moon Shaped Pool estaba por sobre The Bends en este ranking durante mi borrador inicial. Sin embargo, finalmente primó el impacto cultural por sobre el gusto personal, así que lo relegamos al quinto lugar. Se podría decir que tanto este álbum como todos los que vienen aquí son obras maestras, por lo que se podría intercambiar sus lugares con facilidad. Quizás el gran mérito de A Moon Shaped Pool fue demostrar que Radiohead todavía puede sorprender, a más de 20 años desde que se convirtieron en una de las bandas más importantes del planeta. Después del inaccesible y difícil The King Of Limbs (2011), el grupo se tomó 5 años para trabajar en un disco inesperadamente personal y conmovedor. Lo más cerca que Radiohead ha estado de la palabra ‘pastoral’, AMSP es un álbum delicado, meditativo y emocionalmente devastador, equiparando los miedos de Yorke y compañía por un cataclismo mundial con los efectos destructivos de un quiebre amoroso (Yorke se separó de su pareja histórica en el 2015). Nunca antes Radiohead había sonado de manera tan humana, en especial en la versión que se incluye de True Love Waits, una balada que Radiohead venía tocando desde los 90 pero que finalmente grabó para este disco, con efectos tan esperanzadores como dolorosos.

Tema esencial: True Love Waits

4.- The Bends (1995)

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El segundo disco de Radiohead representó un salto monumental en comparación al relativamente pálido Pablo Honey (1993). Reaccionando al inesperado éxito de Creep, que deprimió al quinteto ante la noción de ser considerados un ‘One Hit Wonder’, The Bends amplió y pulió la paleta sonora del primer disco, con Jonny Greenwood encontrando formas de usar la guitarra que eran tan pegajosas como impredecibles, mientras que Yorke le sacaba el máximo provecho a sus cuerdas vocales. Las habilidades compositoras y melódicas de todo el grupo mejoraron considerablemente, resultando en clásicos eternos como Just y Fake Plastic Trees. Temas como Bones traicionan un poco la perfección del álbum, pero es difícil buscar detalles negativos cuando otras canciones como Planet Telex y la inmortal Street Spirit (Fade Out) demostraban que Radiohead era una banda de guitarras como ni una otra. Nadie lo habría imaginado con Pablo Honey, pero The Bends dejó en claro que Radiohead no era un fenómeno pasajero: Eran unos malditos genios.

Tema esencial: Street Spirit (Fade Out)

3.- In Rainbows (2007)

El disco que cambió la forma en la que entendemos cómo se distribuye la música. El sorpresivo (y contestatario) modelo que Radiohead adoptó una vez libres de su contrato discográfico puso el álbum a disposición en su sitio web bajo un modelo de ‘paga lo que quieras pagar’, incluyendo la opción de no poner ni un solo centavo. Estrategias como los ‘lanzamientos sorpresa’ y los servicios de streaming se pueden rastrear a este momento, que quitó el monopolio de la venta de música a los sellos y iTunes. Sin embargo, esto no importaría tanto si In Rainbows no fuera además una obra maestra de aquellas. Dejando atrás la gélida electrónica de la era Kid A, Radiohead optó por pulir la variedad de Hail To The Thief en un álbum que, más que nunca, es Radiohead siendo Radiohead, en el mejor sentido de ese concepto. También fue el trabajo más accesible de la banda desde The Bends, y al igual que ese disco, es una colección de melodías increíbles, arreglos de guitarra creativos, letras que siempre sugieren más de lo que dicen y un sonido que solo puede resultar de una banda de mentes brillantes trabajando a todo cilindro. Desde los polirritmos de 15 step, pasando por el rock alemanizado de Bodysnatchers, baladas macabras como All I Need y Videotape y la composición más devastadoramente bella que haya hecho la banda (Reckoner), In Rainbows es una bolsa de canciones casi insuperable en su creatividad, accesibilidad y corazón.

Tema esencial: Reckoner

2.- OK Computer  (1997)

El álbum que cumple 20 años y para muchos la gran obra maestra de Radiohead. Es difícil discutir esa noción (pero más sobre aquello más adelante), considerando que OK Computer fue un cambio de paradigma que sacudió a la industria musical y consolidó a Radiohead como la banda más importante de su generación. The Bends ya había dejado en claro que el quinteto era un grupo de temer, pero dentro de todo seguía cayendo en la categoría de ‘música de guitarras’. A cambio OK Computer fue un salto brusco y sin piedad hacia el futuro, uno de sonidos agobiantes y expansivos, paranoia constante e hiperconectividad tecnológica que pondría en duda la forma en la que nos relacionamos. Una respuesta a la fama que les trajo The Bends (todo lo que hace Radiohead es básicamente una respuesta a su disco anterior) y una declaración de principios en contra de las bandas retro-obsesivas que dominaron la música británica en los 90 (¡Hola Oasis!), OK Computer es un álbum que destila creatividad en cada esquina, desde la guitarra del terror y los ritmos extraños que abren Airbag hasta el crescendo espacial de The Tourist, sometiéndote a un viaje sonoro y lírico que no sonaba como nada que hubieses escuchado y que en plena era Trump suena casi premonitorio. Exceptuando por la marcha rockera de Electioneering, todos los temas de OK Computer miran con una mezcla de desafío y temor al siglo XXI, y aun así logró incluir singles irresistibles como Lucky, Paranoid Android, No Surprises y Karma Police que son accesibles sin traicionar la atmósfera nerviosa y angustiante del disco. Radiohead escribió OK Computer como un intento de salir del foco y poder concentrarse en su arte. El tiro les salió por la culata: El álbum vendió millones de copias, fue nominado a varios premios y es considerado frecuentemente la obra definitiva de los años 90. Lo que Yorke y compañía no sabían es que no solo estaban capturando su angustia en cinta: Estaban dándole voz a las ansiedades de toda una generación enfrentada a un futuro incierto.

Tema esencial: Paranoid Android

1.- Kid A (2000)

Cambiar el paradigma con un disco es una cosa, pero hacerlo 2 veces con dos discos seguidos es una hazaña que básicamente solo Radiohead ha conseguido en los últimos 25 años. Si OK Computer era el intento de la banda de sacudirse la fama que les había otorgado Creep y The Bends, Kid A era el sonido de un grupo tratando desesperadamente de despegarse definitivamente de la realidad que los rodeaba. Una obra maestra de electrónica gélida y letras frecuentemente devastadoras, Kid A tiene la mala fama de ser un disco ‘frío’, pero exceptuando A Moon Shaped Pool, la ironía es que rara vez Radiohead ha sonado tan humano. Las letras del disco, incluyendo aquellos ejemplos más crítpticos como el tema titular o Idioteque, revelan un corazón devastado y agobiado por la modernidad. OK Computer era el sonido de una generación preparándose para un futuro incierto; Kid A es el sonido de esa misma generación cuando dicho futuro ya es el presente y todavía no sabes qué carajo hacer al respecto: Perfectamente podría ser el soundtrack de una película de terror. Abandonar las guitarras de manera casi completa fue una forma valiente, rupturista y arriesgada de desmarcarse tanto de su propia reputación como del sonido que dominaba la música popular en ese entonces. No es que Kid A haya sido un disco sin precedentes: La influencia de Warp Records y actos de IDM como Aphex Twin era notoria, pero Radiohead agarró ese sonido y le dio un giro personal. Los ansiosos loops que recorren Everything In It’s Right Place y los bronces que simulan el atascamiento de tráfico más infernal del mundo en The National Anthem construyen un sentimiento de desesperación progresiva que no es fácil de soportar, pero es indudablemente una fuente de catarsis única. Por otro lado, en medio de los sintetizadores fríos y loops cíclicos, aparecen dos de las baladas más devastadoras que Yorke y los suyos hayan puesto en cinta: How To Disappear Completely (fiel candidata a la canción más oscura de Radiohead) y Motion Picture Soundtrack, un cierre lleno de arrepentimiento y dolor que parece sugerir una pequeña luz de esperanza, por más macabra que fuera: “Te veré en la próxima vida” dice Yorke en la última frase del álbum, pero su entonación parece sugerir que ésta traería cosas mejores…y lo hizo: La influencia de Kid A empujó a la industria musical a empujar sus propios límites, y los resultados se siguen sintiendo hasta hoy.

Tema esencial: Idioteque 

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