Con la ayuda de mis amigos: Las mejores colaboraciones de Iggy Pop SonarFM - 105.3
Con la ayuda de mis amigos: Las mejores colaboraciones de Iggy Pop

02/09/2016

Con la ayuda de mis amigos: Las mejores colaboraciones de Iggy Pop

Un repaso a los asociados que han compartido micrófono con el Padrino del Punk.

Nadie sobrevive solo en este mundo, y pocos personajes en la historia de la música representan mejor esta verdad universal que Iggy Pop. Él mismo es el primero en admitir que, de no ser por los múltiples benefactores que lo han ayudado a lo largo de su carrera, probablemente no estaría aquí, ad portas de debutar en Chile (10 de octubre en el Movistar Arena junto a The Libertines) y convertido en un referente indiscutido para generaciones de músicos.

Que no se malentienda: El hombre alabado como el ‘padrino del punk’ es un genio de tomo y lomo, uno de los mejores maestros de ceremonias de todos los tiempos, poseedor de una visión única en su mezcla de salvajismo con intelectualidad y con un repertorio que dictó la dirección de varias corrientes musicales. Sin embargo, su carácter impredecible y su gusto por los excesos amenazaron con derribar su buena reputación en más de una ocasión.

Para fortuna de Iggy (y de nosotros), su talento siempre fue tan evidente que nunca le faltaron amigos para ayudarlo a focalizar sus mejores impulsos. Pop parece incluso más cómodo trabajando de esa manera: Sus mejores discos y canciones han salido de colaboraciones en donde tiene a otros artistas con quienes rebotar ideas. Esto no signifique que el hombre dependa de muletas, sino que su genio fluye mejor en comunidad. Preparándonos para verlo por primera vez en Chile, recordamos las mejores asociaciones que ha tenido el cantante a lo largo de su carrera:

Los hermanos Asheton (The Stooges) – Iggy Pop, Ron Asheton, Scott Asheton

Probablemente ninguna unión musical haya sido más importante para la vida de Iggy Pop que la que ocurrió cuando conoció a los hermanos Ron y Scott Asheton. Haciéndose cargo de la guitarra y batería de la primera formación de The Stooges, los Asheton le dieron la oportunidad a James Osterberg (el verdadero nombre del cantante) de desenvolverse en una ‘nueva forma de blues’, como él le decía. Con la guitarra sucia, afilada e imponente de Ron y la batería económica pero aplanadora de Scott, Osterberg pudo convertirse en Iggy Pop, básicamente inventando el punk y ciertas corrientes del heavy metal en una sola pasada.

Iggy & The Stooges/Kill City/New Valuyes – Iggy Pop y James Williamson

Para 1972, The Stooges había colapsado bajo el peso del fracaso comercial y la adicción a la heroína de la mayoría de sus integrantes. Iggy tenía un nuevo trato discográfico pero no suficientes ideas para lanzar su carrera solista. Entra entonces David Bowie, que en 1971 lo convence de encabezar una nueva encarnación de The Stooges para grabar un disco (rebautizados ahora como Iggy & The Stooges). Sin embargo, el nombre del Duque Blanco no sería tan importante en esta época como el de James Williamson, colaborador ocasional de los primeros Stooges que eventualmente se convirtió en el asociado principal de Pop. Fue con Williamson en la guitarra principal que Iggy grabó Raw Power (con los hermanos Asheton relegados a músicos de sesión), y fue él mismo quien trabajaría como productor y músico principal de dos discos fundamentales: El subvalorado Kill City (bajo el nombre poco atractivo de ‘Iggy Pop & James Williamson’) y New Values, su tercer álbum en solitario (y primero que no contó con la ayuda de Bowie). El estilo de Williamson, sucio, caótico y agresivo pero lleno de técnica al mismo tiempo, se acoplaría perfecto al carácter salvaje de Iggy. Tras diferencias creativas a finales de los 70, ambos colaboradores se reencontrarían en la reunión de Iggy & The Stooges en el 2010.

Los ‘días de Berlín’ (The Idiot y Lust For Life) – Iggy Pop y David Bowie

Por supuesto, no se puede hablar de las figuras que intercedieron en la carrera de Iggy Pop sin mencionar su eterna amistad con David Bowie. Cuando las drogas estuvieron peligrosamente cerca de freír el cerebro de Pop, que para 1975 estaba encerrado en un hospital psiquiátrico, fue el Duque Blanco quien lo convenció de mandarse a cambiar a Europa y aceptar ser su protegido. Para mediados de los 70, Bowie estaba en medio de una racha creativa que solo seguiría mejorando a medida que avanzaba la década, y habiendo dejado su paralizante adicción a la cocaína, compartió con Iggy las técnicas propias de un músico profesional que pone su arte por sobre todo. Bajo su alero y producción, Pop grabó sus dos primeros álbumes solistas: The Idiot y Lust For Life, ambos piezas clásicas de 1977. El resultado catapultó la carrera en solitario de Iggy Pop, pese a que su sonido no fue representativo de nada de lo que había hecho la Iguana del Rock hasta ese momento o que haría después. The Idiot, en particular, es mucho más similar a la electrónica experimental que Bowie estaba explorando en sus propios álbumes que al rock más desatado de Iggy. De todos modos, el sincretismo de talentos fue impresionante: 2 de los artistas más importantes de su generación uniendo creatividades en algo único.

Blah Blah Blah – Iggy Pop, David Bowie y Steve Jones (Sex Pistols)

Iggy pasó la primera mitad de los años 80 de manera turbulenta. Sus discos no le habían significado ningún éxito comercial, sus finanzas estaban en rojo y su vida personal era un desastre. Entra entonces Bowie nuevamente a su vida, ahora convertido en una de las megaestrellas más populares de la música. Lo primero que hizo el británico fue ayudar a la cuenta bancaria de Iggy, regrabando China Girl (originalmente incluida en The Idiot) como un himno ochentero que le dio a Pop generosas regalías financieras. La reconexión entre ambos músicos resultó finalmente en Blah Blah Blah de 1986, con Bowie nuevamente a cargo de la producción. Lamentablemente, el David Bowie de 1976 era muy distinto al de 1986, y las canciones escritas en conjunto están lejos del mejor material de ambos. Para fortuna de todos los involucrados, Iggy se había hecho recientemente amigo de Steve Jones, el ex guitarrista de los Sex Pistols, quien tenía un subvalorado sentido de melodía y le aportó a Iggy algunas de sus mejores canciones de la época. Cry For Love es particularmente una joya, y la razón por la que Jones colaboraría con Iggy en varias canciones durante los años venideros.

Brick By Brick – Iggy Pop, Slash y Duff McKagan (Guns N’ Roses)

Tras una década alejada del rock duro y directo que lo vio nacer, el ‘Padrino del Punk’ decidió entrar a los 90 golpeando con todo lo que tenía ¿Quiénes habrían sido más idóneos para ayudarlo a volver a sonidos más pesados que la banda más peligrosa del planeta? Guns N’ Roses nunca escondió la influencia directa de Iggy Pop sobre su sonido, y Slash y Duff McKagan le devolvieron la mano a su héroe grabando varias canciones del disco Brick By Brick de Iggy ¿El resultado? Algunas de las canciones más vitales que Pop había puesto en pista desde sus días junto a The Stooges.

Las colaboraciones femeninas – Iggy Pop, Kate Pierson, Debbie Harry y Lisa Germano

La fama que precede a Iggy como un frontman descontrolado a veces opaca una verdad subvalorada: Su voz puede ser devastadoramente melodiosa cuando se lo propone. Aparte de los alaridos propios de su época The Stooges o el tono burlesco de sus canciones más irónicas, Iggy tiene cuerdas vocales dignas de un crooner, las cuales jamás han brillado más que cuando comparte el micrófono con voces femeninas. Sus duetos con Kate Pierson (Candy), Debbie Harry (Well Did You Evah!) y en especial Lisa Germano (Beside You) representan algunos de sus momentos más vulnerables.

Los discípulos – Iggy Pop, At The Drive-In, Green Day y Sum 41

La influencia de Iggy Pop en la música popular es discutida por pocos. Desde Kraftwerk, Nine Inch Nails y Depeche Mode hasta Guns N’ Roses, los Red Hot Chili Peppers y U2 lo han reconocido como una de sus principales inspiraciones. De hecho, son pocas agrupaciones de guitarra que no lo mencionen entre sus grandes ídolos. Sin embargo, su legado más grande es y será el punk, en donde encuentras a algunos de sus discípulos más devotos, incluso en nuevas generaciones del género. De hecho, entre finales de los 90 y comienzos de los 2000, varios de los actos más grandes del movimiento se turnaron para compartir el micrófono con Iggy: At The Drive-In lo invitó como vocalista secundario en dos canciones de su álbum Relationship Of Command, mientras que Green Day y Sum 41 (en serio) actuaron como su banda de apoyo en algunas canciones de Skull Ring. Combinaciones inesperadas, pero Iggy sonaba a gusto con los nuevos referentes del género que ayudó a crear.

Post Pop Depression – Iggy Pop, Josh Homme (Queens Of The Stone Age) y asociados

La verdad es que pocos esperábamos que Iggy Pop sacara un gran disco en el 2016 ¿Qué artista de su peso y trayectoria está obligado a lanzar una obra maestra a sus 69 años? Sin embargo, no hay que olvidar que el hombre ha construido una carrera basada en lo impredecible. Actuando como espejo al lanzamiento de su faceta solista con la ayuda del (ahora fallecido) David Bowie, esta vez fue otro músico pelirrojo que reconoció en Iggy un potencial (aún) no explotado y lo contacto para trabajar juntos.  Josh Homme resultó ser justo el colaborador que Iggy necesitaba: Un tipo que entiende el legado del hombre como pocos, reconoce que es un músico de múltiples virtudes y sabe cómo explotarlas. Reclutando a viejos conocidos como Matt Helders (baterista de Arctic Monkeys) y Dean Fertita (su compañero en QOTSA), Homme le armó a Iggy la mejor banda que lo haya acompañado en un disco, lo que inspiró a la Iguana a escribir sus mejores canciones desde aquellos días en Berlín con Bowie. El resultado, Post Pop Depression, es uno de los discos imperdibles de este año, y hace que ver a Iggy Pop en el Movistar Arena sea aún más imperdible.

Etiquetas

Esta noticia no tiene comentarios. Para comentar, debes estar registrado o haber iniciado sesión.

Cargando...