El disco de 1986 marcó un polémico cambio en el sonido de la banda, no dejando indiferente a nadie. "Era como Judas Priest proyectándose de vuelta al futuro", cuenta Alfredo Lewin.
El disco de 1986 marcó un polémico cambio en el sonido de la banda, no dejando indiferente a nadie. "Era como Judas Priest proyectándose de vuelta al futuro", cuenta Alfredo Lewin.