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Miércoles 6 de enero de 2016

Premios Sonar - Nuestras 10 películas favoritas del 2015

Un recuento con lo mejor de la cultura pop del Año Pasado, bajo la mirada Sonar.

Imagen foto_00000013El 2015 definitivamente ha quedado atrás y estamos entusiasmados por ver lo que nos depara este 2016. Comenzando un nuevo ciclo, quisimos sumarnos a la tendencia de repasar los últimos 365 días con un recuento de nuestros elementos favoritos de la cultura pop durante el año pasado. Claro, esperamos a que se acabara definitivamente solo para asegurarnos que nada nos tomara por sorpresa.

Durante toda la semana estaremos revelando nuestros discos, películas, shows y videoclips favoritos del 2015, listas que por supuesto son solo una pequeña muestra de las cosas que realmente nos gustaron del año pasado. Seguimos hoy con 10 cintas que nos recordaron nuestro amor por el cine durante la última temporada:

El Club

Imagen foto_00000001Parte estudio de personajes, parte thriller psicológico y parte comentario político, El Club es la obra maestra de Pablo Larraín hasta la fecha, una cinta dirigida con furia y elegancia que, como tiende a pasar a sus películas, vuelve a confrontarnos con realidades incómodas de la sociedad chilena.

Cuatro sacerdotes viven juntos en retiro en un pequeño pueblo costero, bajo la mirada de una devota cuidadora (Antonia Zegers, increíble y amenazadora detrás de una sonrisa nerviosa), todos autores de algún crimen cometido en abuso de su poder eclesiástico y que deberán enfrentar sus pecados tras el reencuentro con una víctima olvidada (Roberto Farías, el dolor encarnado). Desde ahí, Larraín (que escribió el guion junto a Daniel Villalobos y Guillermo Calderón) construye un relato inclemente basado por la imposibilidad de escapar del pasado y los efectos devastadores del lado más oscuro de la Iglesia Católica.

Los abusos sexuales de Fernando Karadima y John O’Riley hacen que la parte más perturbadora de El Club sea lo familiar de su premisa. Elevada aún más con actuaciones impecables (Farías, Alfredo Castro, Marcelo Alonso y la mencionada Antonia Zegers hacen las interpretaciones de sus vidas) y una cinematografía azulada que le da un tono deprimente a todos los actos, El Club es difícil, cruda y absolutamente inolvidable.

El Clan

Imagen foto_00000002El cine argentino  nos tiene acostumbrados a joyas constantes, y El Clan se suma a una larga tradición de películas trasandinas de impacto universal. Basada en la historia real de la familia Puccio, que en los años 80s secuestró a 4 personas para cobrar rescate (y de todos modos asesinó a 3 de ellas), la película es un relato criminal maestro y adictivo, extrañamente humorística en algunos momentos y realmente horrorosa en otros, difuminando constantemente el límite entre realidad y ficción.

Gran parte de su triunfo está en el foco en la relación entre el padre Arquímides (Guillermo Francella, irreconocible y temible) y el hijo Peter Lanzani (el centro emocional de la cinta), un lazo paternal tóxico que termina destruyéndolos a ambos y todos a su alrededor. Hay algo casi Scorsese en el frenetismo y confianza del director Pablo Trapero para contar la historia, lo que hace que la película sea tan intensa como fascinante.

Intensa-Mente

Imagen foto_00000004Bienvenidos de vuelta, Pixar. El estudio responsable de algunas de las mejores cintas de animación de todos los tiempos tuvo una época complicada en los últimos años, marcada por secuelas innecesarias (Cars 2, Monsters University) o cintas olvidables (Valiente), pero Intensa-Mente nos recordó la imaginación infinita de la compañía asociada a Disney y su capacidad de contar historias maduras a audiencias jóvenes.

Pixar redescubrió su propia imaginación también al meterse en la mente de una niña de 11 años experimentando fuertes cambios en su vida luego de que su familia se muda de Minnesota a San Francisco. Al darle una versión antropomórfica a 5 emociones básicas (Alegría, Tristeza, Ira, Miedo y Desagrado), la película aprovecha al máximo su capacidad visual para contar una historia conmovedora que no le hace el quite a temas densos como el fin de la niñez, la depresión, la angustia emocional y la importancia de los momentos duros en nuestra vida.

Cada emoción está animada de manera fantástica, el guion es capaz de hacerte reír y llorar al mismo tiempo, y la visión de los realizadores sobre el interior de una cabeza en crecimiento es de las más fantásticas que se hayan visto en la pantalla grande. Intensa-Mente es, apropiadamente, una experiencia intensa, pero que te recuerda el poder de las películas y la capacidad del séptimo arte por hacerte entender mejor tu propia realidad.

It Follows

Imagen foto_00000005¿Cuándo fue la última vez que viste una película de terror buena? ¿Una que sea REALMENTE  buena? It Follows (que en Chile estuvo en cartelera solo 2 semanas pero que ya puedes encontrar en Netflix, bajo el españolísimo nombre de ‘Está Detrás de Ti) es el atípico caso de película de terror que funciona de maravilla más allá de los límites del género y ADEMÁS te hace más difícil conciliar el sueño por un par de días.

La premisa es simple: Una joven suburbana de Detroit contrae una extraña maldición tras acostarse con una nueva pareja, quien le explica que un misterioso ser, capaz de adoptar cualquier forma humana, la perseguirá a paso firme hasta encontrarla y asesinarla. El monstruo no corre, no maneja y no vuela: Simplemente camina lentamente hasta llegar a su objetivo ¿La única forma de detenerlo? Acostarse con otra persona y pasar la maldición.

El director David Robert Mitchell aprovecha al máximo la premisa, haciéndote dudar de cualquier extra en cada escena y montando momentos de tensión máxima en donde una figura camina pausadamente hacia la cámara, tal como lo hacía John Carpenter en la primera Halloween. A diferencia de otras películas de horror, los momentos de miedo no están en saltos repentinos (aunque hay de esos), sino en las ideas: La amenaza del fin de la adolescencia y la noción de que la muerte nunca está muy lejos y es absolutamente inevitable. Lenta, pero cuando llegan los créditos no podrás sacudírtela de la cabeza.

Kurt Cobain: Montage Of Heck

Imagen foto_00000006¿Es posible conocer realmente a Kurt Cobain? Incluso el primer documental autorizado sobre su vida parece sugerir que el hombre de Nirvana se mantendrá para siempre como un misterio. Sin embargo, Montage Of Heck se propone una tarea ambiciosa y noble: Volver a Cobain una figura más humana.

A través de videos caseros nunca antes vistos, demos de canciones olvidados en un baúl y acceso a un sinfín de documentos personales, el director Brett Morgen busca ofrecer nuevas luces sobre una figura que ha sido sobre analizada hasta el cansancio tras su muerte en 1994.  Su mirada no es mitológica, sino que cotidiana, exhibiendo al hombre detrás del genio de una manera que resulta hasta conmovedora y que pese a su perspectiva aterrizada, revela que el legado de Cobain es invaluable.

Puede que jamás lleguemos a comprender por completo al hombre que revolucionó a la música en los 90s, pero Montage Of Heck es lo más cerca que vamos a estar de él.

Mad Max: Fury Road

Imagen foto_00000007Mad Max: Fury Road es de esas películas que te recuerdan el  por qué vamos al cine: Un logro visual, técnico y dramático que te despierta la imaginación y acelera el corazón. La cuarta entrega de la saga post-apocalíptica creada por George Miller es probablemente la mejor película del año y una que quedará para la posteridad.

Miller, de 70 años, demuestra por  qué es uno de los directores más subvalorados de todos los tiempos, con un manejo de cámara sobrehumano mientras captura un centenar de secuencias de acción llenas de adrenalina, la mayoría realizadas a través de efectos netamente prácticos mejores que cualquier animación digital. Mejor aún, el cineasta se zambulle con absoluta facilidad en la saga que creó en 1979, retomando la historia de Max Rockatansky, el sobreviviente en un mundo post-nuclear que en esta ocasión debe ayudar a regañadientes a un grupo de mujeres a escapar de las garras de un violento dictador, todo a través de un desierto imponente.

Tom Hardy le da una nueva brutalidad (y corazón) al personaje hecho famoso por Mel Gibson, pero la película le pertenece a Charlize Theron como Furiosa, una heroína que le hace el peso a Ellen Ripley de Alien como una de las más fascinantes de la gran pantalla. Ah ¿Mencionamos que la película es básicamente una gran cacería? Una obra maestra desquiciada.

Misión Rescate

Imagen foto_00000008Sí, es un poco predecible y  una gran propaganda del programa espacial de los Estados Unidos. Sin embargo, el más reciente esfuerzo de Ridley Scott utiliza esas cosas como fortalezas, abrazando los clichés con gusto para convertirse en una gran oda al ingenio y perseverancia de la raza humana.

Matt Damon vuelve a meterse en un problema del que tiene que ser rescatado al encarnar a Mark Watney, un astronauta que es dejado en Marte tras ser dado por muerto y que debe recurrir a sus conocimientos científicos para sobrevivir los 4 años que se demorarán en rescatarlo. La cinta está plagada de un sentido el humor vibrante, personajes queribles, visuales impresionantes (Marte se ve particularmente encantador) y una energía que no se sentía en el cine Scott desde hace un buen tiempo.

Hablando de eso, quizás lo mejor de todo sea ver a un director reencontrándose con su sentido de la aventura. Ridley Scott no tiene la filmografía más consistente de todas, pero en Misión Rescate parece estar maravillado por volver al espacio que exploró en Alien pero desde una perspectiva absolutamente distinta. Misión Rescate te hace sonreír, y probablemente ese sea el mejor objetivo de todos.

Star Wars: El Despertar De La Fuerza

Imagen foto_00000009¿Ha existido una película con más expectativas que El Despertar De La Fuerza? Luego de que las precuelas dirigidas por George Lucas se encargaran de drenarle toda la diversión a la saga más grande del cine, los fanáticos estaban desesperados por algo que les demostrara que Star Wars podía volver a ser esa fuente eterna de fascinación que era la trilogía original.

Vaya que lo lograron: Ninguna película de este año (o de muchos anteriores) nos hizo sentir más como niños que el regreso de La Guerra De Las Galaxias a la pantalla, recuperando con facilidad todo lo que hace grande a esta saga: ¿Personajes queribles? Claro ¿Un villano complejo? Listo ¿Duelos de espadas láser emocionantes? Obvio ¿Sentido del humor? Check ¿Batallas espaciales, razas alienígenas, buenos contra malos y los misterios de la Fuerza? No sería Star Wars si no.

Los protagonistas de la primera trilogía se ponen de inmediato en la piel de sus antiguos personajes (Harrison Ford es particularmente magnético y devastador como un Han Solo más viejo y sabio pero igual de intrépido), pero la cinta le pertenece a los nuevos rostros, que se gradúan con creces: Daisy Ridley encuentra en Rey a la heroína que Star Wars siempre mereció, John Boyega le pone una cuota de humor (y alma) a su Stormtrooper con crisis de conciencia y Adam Driver le da dimensión y tragedia al maligno Kylo Ren.

Algunos han dicho que JJ Abrams robó demasiadas ideas de las películas originales como para que su Star Wars sea un triunfo rotundo, pero ese es más o menos el punto: El Despertar De La Fuerza es una gran carta de amor a la saga de George Lucas, y nos deja más entusiasmados que nunca por ver a dónde irá la historia ahora.

Sicario

Imagen foto_00000010Denis Villeneuve se ha ido convirtiendo de a poco en uno de los directores más confiables del cine, especialista en thrillers emocionalmente complejos y físicamente extenuantes que te dejan sin respiración y absolutamente hipnotizado con lo que está pasando en la pantalla. Sicario es su mejor película hasta la fecha, una reflexión brutal sobre las políticas antidrogas de Estados Unidos en la frontera con México que dispara contra todos los involucrados y no perdona a nadie.

La acción está centrada en una agente del FBI (Emily Blunt, cuya tenacidad en sus ojos hace que los abusos que soporta en esta cinta sean aún más desgarradores) reclutada por un  hombre de la CIA (Josh Brolin, disfrutando ser el cretino de primera) para ayudarlo a dirigir una operación que busca desestabilizar a uno de los principales carteles de drogas en Juárez. Ambos son acompañados por el sicario titular, encarnado con imponencia absoluta por Benicio del Toro, que parece tener una agenda personal en el asunto.

El mejor truco de Villeneuve es insinuar desde un comienzo que estás a punto de presenciar algo terrible, que parece anunciarse con cada paso en donde la protagonista se ve envuelta en una pesadilla más allá de su control. Cuando ese acto de horror llega finalmente (porque obvio que llega), es de una forma absolutamente inesperada que te deja sin palabras. No es la película más alegre del planeta, pero es necesaria, y una obra de arte.

Vicio Propio

Imagen foto_00000011Pese a su bajo perfil, Paul Thomas Anderson es probablemente el mejor cineasta de su generación, y también el mejor operando hoy en día. Cada una de sus películas es cine del más alto nivel, y es responsable de al menos 2 de las mejores cintas del siglo XXI (Petróleo Sangriento y The Master). Vicio Propio, que pasó más desapercibida que cualquiera de sus otras obras, es otra joya en una filmografía impecable, y también una de las cintas más intrigantes y divertidas del 2015 que acaba de pasar.

La trama, basada en la novela de Thomas Pynchon y a ratos imposible de comprender si no estás prestando la suficiente atención, se ambienta en Los Angeles de a fines de los 60s y sigue a Doc Sportello (Joaquín Phoenix), un detective privado con una constante predilección por la marihuana, que es contratado por una antigua novia para dar con el paradero de su actual pareja, un magnate inmobiliario que desapareció de un día para otro. Lo que sigue, en el clásico estilo de los noirs de antaño, es una conspiración sin fondo que involucra a carteles de heroína, un saxofonista que hace de informante para el FBI, un corrupto sindicato de dentistas (en serio), un culto a cargo de un manicomio y un agresivo policía que parece saber más de la cuenta (Josh Brolin, que merecía un premio por su interpretación).

Se puede volver confusa y se rehúsa a dar respuestas fáciles, pero entre la locura desquiciada de la cinta, que es más o menos una comedia, Anderson parece hacer un comentario triste: El fin de una era (el Verano del Amor), truncada por los deseos corporativos, la falta de empatía y la facilidad en la que nos perdemos entre cosas sin importancia. Denso, sí, pero te recompensa si le das una oportunidad.

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