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Lunes 13 de febrero de 2017

Los consejos de Stephen King para hacer una buena obra de terror

Los 'tipos de terror' que describe el autor siguen siendo una referencia máxima a la hora de construir pánico en la audiencia.

¿Qué hace a una película de terror 'buena'? ¿Basta con que asuste? ¿De qué forma asusta, en específico? ¿Funciona si tiene una buena historia pero no es tan efectiva a la hora de generar pánico?...Básicamente todo se resume a '¿Qué buscamos en el horror?'.

Desafíos importantes que toda obra de ficción que busque inyectar miedo se debe enfrentar. Hay películas de terror que son efectivas a la hora de hacerte saltar del asiento, pero mediocres cuando intentan provocar cualquier otra sensación.

Ante las múltiples bolas que debe malabarear una cinta (o libro, o serie) de horror, Stephen King escribió en 1980 un desglose de los 'tipos de miedos' que sigue siendo brutalmente efectivo a la hora de analizar este tipo de ficciones. De hecho, el propio King sigue haciendo referencia constante a este diseño que él mismo planteó. No solo eso: King los ofrece como una jerarquía, en donde cada uno es una versión más refinada para espantar a la audiencia.

Según el autor, estos son los 3 tipos de miedos con los que intenta aterrorizar a su público, ordenados de menos a más 'elegante':

- Lo Grotesco: Aquel que apela a tu repulsión mediante imaginería visceral. "La visión de una cabeza cortada que rueda por las escaleras. Es cuando se apagan las luces y un líquido denso y verde escurre por tu brazo".

- El Horror: Tiene que ver con lo sobrenatural. "Arañas del tamaño de un oso. Los muertos levantados de su tumba y caminando por las calles. Es cuando se apagan las luces y sientes una garra que te roza el brazo".

- El Terror: Descrito como King como el más espeluznante de todos. "Cuando llegas a tu casa y te das cuenta que todo ha sido reemplazado por replicas exactas. Es cuando se apagan las luces y sientes algo detrás tuyo. Lo oyes. Sientes su respiración. Te das vuelta...y no hay nada ahí".

En su libro Danse Macabre, aquel que contiene estos arquetipos, King cuenta que reconoce "al Terror como la mejor de esas emociones. Por eso intento aterrorizar al lector. Si no puedo aterrorizarlos, trataré de horrorizarlos. Y si fallo en eso, recurrié a asquearlos. No me siento orgulloso". Finalmente, el Terror puro y duro es aquel que surge de lo desconocido y lo inexplicable, esa sensación de incomodidad burbujeante que crece y crece, no de esos sustos repentinos que te dan un breve golpe de adrenalina.

King plantea que todo autor que busque perturbar a su audiencia debe aspirar a provocar terror, una sensación constante que es difícil de sacudir. Sin embargo, lamentablemente muchos ejemplos de horror moderno apelan a asquear o impactar con momentos inesperados pero que no se quedan contigo una vez que sales del cine. 

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