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Jueves 2 de octubre de 2014

Las canciones más subvaloradas de Queens of the Stone Age

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Los Queens Of The Stone Age son responsables de algunos de los himnos más prominentes del rock pesado de los últimos 20 años, un cancionero amplio, variado e impredecible en una época donde el género generalmente apuesta a la segura. Feel Good Hit Of The Summer, No One Knows, Little Sister y Go With The Flow son algunas de las mejores canciones de guitarra de esta o cualquier época, pero QOTSA es una banda de discos, un conjunto con la metodología clásica de saber cómo ordenar un álbum para que fluya como un todo y no solo por sus singles. De cara a su show el domingo en el Movistar Arena, seleccionamos los mejores temas de disco de Queens Of The Stone Age.

10.- Era Vulgaris (Era Vulgaris, Bonus Track, 2007)

Curiosamente, el tema que le da el título al quinto disco de Queens Of The Stone Age no fue incluido en ese álbum, sino que apareció como Bonus Track en algunas ediciones alrededor del mundo. Una lástima, considerando que este dueto junto a Trent Reznor es una de las mejores canciones de esa era.

9.- Regular John (Queens Of The Stone Age, 1998)

La canción que abre el disco debut homónimo de Queens Of The Stone Age parece estar diseñada específicamente para acallar a aquellos que estaban listos para rechazar la nueva iniciativa de Josh Homme como un proyecto inferior a Kyuss. Guitarras desérticas y paranoicas y un ritmo robótico introducen a la banda al mundo con una confianza digna de veteranos.

8.- Hangin' Tree (Songs For The Deaf, 2002)

Escrita por nuestro compatriota Alain Johannes, Hangin' Tree es uno de los temas favoritos de los fanáticos de la banda, y es difícil no entender por qué: Pocas canciones representan mejor el balance entre elegancia y fuerza bruta que ha convertido a Queens Of The Stone Age en una de las bandas más originales de su generación.

7.- Long Slow Goodbye (Lullabies To Paralyze, 2005)

Una canción que se construye de manera lenta y fluida, que en vez de atacar con la intensidad aplanadora típica de Queens Of The Stone Age, opta por un avance sutil pero constante que aumenta la intensidad con cada nota que pasa. De esos cierres notables que Homme y los suyos reserva para el final de sus discos.

6.- I Think I Lost My Headache (Rated R, 2000)

Y hablando de cierres notables, la canción que se encarga de bajar el telón en el impecable Rated R sigue siendo una de sus mejores. Riffs esquizofrénicos y percusiones que cambian de manera imprevista resultan en lo más cercano que han estado los QOTSA de emular sonoramente cómo se debe sentir un mal viaje de ácido en el desierto.

5.- You Think I Ain't Worth A Dollar, But I Feel Like A Millionare (Songs For The Deaf, 2002)

Con el siempre desquiciado Nick Oliveri asumiendo voces principales además de su subvalorada labor como bajista, la canción que abre Songs For The Deaf es uno de los momentos más pesados en la carrera de QOTSA. Inclemente, brutal, y asombrosamente pegajosa.

4.- Like Clockwork (...Like Clockwork, 2013)

La fama que se ha construido Josh Homme como uno de los hombres más sabios dentro del hard rock tiende a quitar un poco el foco de su desarrollado sentido melódico. "No todo lo que va se devuelve" canta el frontman con un delicado falsete, acompañado solo de un espacioso piano, y aun así resulta más amenazador que en sus canciones más antagónicas. De las mejores baladas que hayan salido de su pluma.

3.- Better Living Through Chemistry (Rated R, 2000)

Esos bongos. Simplemente esos bongos.

2.- A Song For The Dead (Songs For The Deaf, 2002)

Escrita en conjunto con Mark Lanegan, que además canta la voz principal, A Song For The Dead tiende a ser el cierre de los shows de Queens Of The Stone Age. Probablemente porque son 6 minutos de virtuosismo musical y euforia experimental. Como para levantar muertos.

1.- I Appear Missing (...Like Clockwork, 2013)

I Appear Missing es la canción que Josh Homme nació para escribir: Acordes pesados, baterías que resuenan, un aura desértica, un coro que se eleva hasta la estratósfera y un solo de guitarra que hace sangrar. Aparentemente escrita acerca de su casi-muerte en medio de una operación de rodilla, es un tema extrañamente conmovedor y asesino de todos modos. Power ballad en el sentido más estricto de la palabra, es la viva prueba que para Queens Of The Stone Age, los mejores días nunca están atrás.

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