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Jueves 4 de mayo de 2017

Especial - Todas las películas de Star Wars, ordenadas de peor a mejor

Nos la jugamos con nuestro propio ranking de La Guerra De Las Galaxias celebrando 40 años de la saga.

Por Ignacio De La Maza

(Nota de la redacción: Esta nota fue revivida en el marco de los 40 años de Star Wars, celebrados este 25 de mayo)

Desde su estreno en 1977, La Guerra De Las Galaxias ha construido un universo ficticio como ningún otro, lleno de su propia mitología, razas, política y religión. Básicamente es algo en lo que puedes perderte, una pieza de ficción tan pensada por la mente maestra de George Lucas que su influencia va mucho más allá de las películas.

Ahora, eso no significa que todas las cintas de la saga sean perfectas. Cualquier fanático sabe que hay varias entradas en el canon de Star Wars que son divisivas, por decir lo menos. De todos modos, los puntos altos son de una genialidad tan inaudita que los bajos se sienten como meros detalles. En el marco de esta fecha, decidimos jugárnoslas con un ranking que probablemente no sea del agrado de todos, pero si representa nuestra conexión personal con Star Wars. Sin más preámbulo, aquí van todas las películas de la franquicia (hasta ahora), ordenadas de peor a mejor.

Episodio II: El Ataque De Los Clones (2002)

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La cultura popular te hará creer que‘La Amenaza Fantasma es la peor de todas las Star Wars, pero un solo repaso contemporáneo al Ataque De Los Clones me sirvió para darme cuenta que la segunda entrega en la trilogía de ‘precuelas’ es la más mediocre de las 3. Gran parte de sus problemas tiene que ver con la interpretación tiesa y odiosa de Hayden Christensen como Anakin Skywaler, el hombre que eventualmente se convertirá en Darth Vader. El Ataque De Los Clones debería ser el comienzo de la tragedia de Anakin, un chico de buen corazón corrompido tanto por el resentimiento de las injusticias de su vida como por fuerzas externas que lo guían lentamente hacia el Lado Oscuro. Lo que en realidad resulta es un insufrible romance con Padme Amidala (Natalie Portman, haciendo lo que puede con el guion sin carisma de George Lucas),  diálogos risibles, excesos de efectos especiales y un Yoda digital que parece más que nada un Pikachu con sable láser. Todo, finalmente, es para esconder que, aparte de la revelación (innecesaria) de dónde vienen los clones, no mucho pasa en este episodio de transición. Desde aquí, la cosa mejoraría.

Episodio I: La Amenaza Fantasma (1999)

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Los fanáticos casi no pueden esconder el placer que les trae destruir sin misericordia la Amenaza Fantasma, y tienen razones para hacerlo: La primera de las precuelas es insoportablemente tediosa, tiene algunas de las peores actuaciones de la saga (exceptuando el gran Liam Neeson como Qui Gon Jinn y Ewan McGregor como un joven Obi Wan Kenobi), gasta un número insólito de minutos en discusiones senatoriales y conflictos con la Federación de Comercio Galáctica (y eso es tan emocionante como suena en papel) y probablemente tiene al peor personaje en la historia de la saga en la forma de Jar Jar Binks. Si bien es difícil redimirla, la película no está exenta de encantos: La sensación que construye George Lucas de una tormenta lejana que está a punto de cambiar el orden de la galaxia es interesante, y esa batalla contra Darth Maul, el malo de turno con una ‘lanza láser’, es de las mejores coreografías en toda la saga. No es suficiente para salvarla, pero la eleva sobre el bodrio de El Ataque De Los Clones.

Episodio III: La Venganza De Los Sith (2005)

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Decir ‘la mejor de las precuelas’ suena a una especie de cumplido a regañadientes. Después de todo, el consenso es que ninguna de ellas se acerca a capturar la magia de la trilogía original. Sin embargo, La Venganza De Los Sith y su tono más oscuro por último introduce un nuevo elemento al universo de Star Wars: Un sentimiento de profunda tragedia. La caída definitiva de Anakin al Lado Oscuro es más triste porque sabemos que es inevitable, con Christensen interpretando el rol de forma más convincente que en El Ataque De Los Clones mientras es acorralado por impulsos que finalmente significarán la destrucción de todo lo que quiere. Además, al cambiar el foco hacia la relación entre Anakin y su maestro Obi Wan hace de su épico enfrentamiento final en un planeta volcánico algo mucho más desgarrador. Además, el gran Ian McDiarmid es un magnífico bastardo como el Emperador Palpatine, haciendo de su llegada al poder algo mucho más macabro. Por supuesto, los efectos especiales siguieron ahogando la historia, el diálogo seguía siendo pobre y todavía habían personajes odiosos entre medio (¿Se acuerdan del General Grievous?), pero en general sus puntos altos superan con creces a las dos precuelas que la anteceden.

Rogue One (2016)

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Dudé seriamente si Rogue One merecía un puesto más alto en esta lista, a tal punto que en mi borrador inicial, se encontraba sobre el Regreso del Jedi. Sin embargo, es imposible ignorar que, independiente de todo lo que hace bien, el primer ‘spin-off’ de Star Wars, contando la historia de los rebeldes que se robaron los planos de la primera Estrella de la Muerte, tiene una primera mitad que bordea ser un desastre estructural, saltando de punto en punto sin mucha coherencia. Sin embargo, cuando agarra vuelo, la película de Gareth Edwards se convierte en algo especial: Una cinta de Star Wars como nunca antes la has visto, una que pone el énfasis en la parte de ‘Guerra’ en ‘Guerra De Las Galaxias’. Hay un sentimiento de fatalismo que permea toda la historia y que se vuelve más agobiante a medida que se avanza a la inevitable conclusión, de paso introduciendo ideas sobre la naturaleza del sacrificio que otras películas de la franquicia han pasado por alto. Brutal y emocionante, Rogue One promete un gran futuro para historias de Star Wars fuera de la saga principal. Además: Esa escena final con Darth Vader.

Episodio VI: El Regreso del Jedi (1983)

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El sentido común dice que el Regreso del Jedi es la más débil de la clásica trilogía original de Star Wars, y en gran parte esa idea es cierta. La película gasta una cantidad preciosa de tiempo en el rescate de Han Solo de las garras de Jabba The Hutt, y también introduce a los divisivos Ewoks, los osos de peluche que ayudan a los Rebeldes a derrotar al imperio y que probablemente serían los personajes más odiados de la saga de no ser por la existencia de Jar Jar Binks. También, decepcionantemente, ignora cualquier arco dramático que no sea el de Luke Skywalker, transformando a Han Solo y la Princesa Leia en personajes más planos que las cintas anteriores. Sin embargo, no se puede ignorar que el arco de Luke es efectivamente fantástico: Sabiendo que Darth Vader es su padre, el último de los Jedi hace un último esfuerzo para encontrar la bondad en su padre, luchando además contra sus propios impulsos oscuros. La batalla del clímax entre padre e hijo del momento más devastadoramente emocional de toda la saga.

Episodio VII: El Despertar De La Fuerza (2015)

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Antes de que empiecen a escribir furiosamente en la zona de comentarios acusándome de ‘no saber nada’ por poner El Despertar De La Fuerza tan alto en esta lista, escúchenme. Sí: Tengo absolutamente claro que la película es básicamente un remake de Una Nueva Esperanza, levantando puntos de trama y formas de desenvolverá casi literal de la película que inició todo en 1977. Sin embargo, en donde algunos ven falta de creatividad, yo veo una sentida carta de amor a la magia de una de las sagas más grandes en la historia del cine. Además, lo que la cinta hace bien, lo hace muy bien: Sus protagonistas son más inmediatamente queribles que cualquiera de los de las precuelas, su historia levanta suficientes misterios como para mantenerte enganchado, y su villano, pese a que algunos se quejaron del carácter ‘emo’ de Kylo Ren (Adam Driver), demuestra más matices y dimensiones que cualquiera desde Darth Vader, haciéndolo un antagonista fascinante. Además, no pueden decir que el corazón no se apretó cuando vieron a Harrison Ford nuevamente haciendo del gran Han Solo…ni que no soltaron una lágrima cuando encontró su inesperado final. Además, esa batalla de sables en medio de la nieve que constituye el clímax de la película incluye algunas de las imágenes más impactantes de toda la saga. Mención especial para Rey (Daisy Ridley), la primera mujer en tener el rol principal en una Star Wars y una figura carismática que hace de esta nueva trilogía un verdadero gusto, con un arco que promete desarrollarse aún más en las siguientes dos entregas. Los fanáticos talibanes que acusaron que el personaje era demasiado poderoso para ser creíble: Luke destruyó la Estrella De La Muerte utilizando la Fuerza y no los vi quejándose nunca. Un comienzo prometedor a la era Disney de Star Wars.

Episodio IV: Una Nueva Esperanza (1977)

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La cinta que lo comenzó todo. No es de extrañar que Star Wars haya causado el furor que causó en 1977, considerando que nunca se había visto en el cine algo como esto. He aquí una aventura espacial anclada por un ‘viaje del héroe’ arquetípico y perfecto: Un joven granjero en un planeta remoto que descubre que tiene un rol fundamental para solucionar el conflicto que divide a la galaxia. Todos los personajes de la película son introducidos de la forma más icónica posible (Darth Vader abordando la nave rebelde, la Princesa Leia grabando su mensaje de ayuda, Luke y su monótona vida en Tatooine, Obi Wan Kenobi salvando a Luke de una muerte segura, Han Solo asesinando sin inmutarse a un mercenario, Chewbacca siendo Chewbacca). Fue la película que introdujo al mundo conceptos como ‘La Fuerza’, ‘El Lado Oscuro’, ‘Estrella De La Muerte’ y ‘Sables Láser’, contando una historia adictiva que además sugería un universo mucho más grande de lo que se veía en pantalla. Un clásico inolvidable.

Episodio V: El Imperio Contraataca (1980)

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No íbamos a jugar a ser contestatarios: El Imperio Contraataca ES la mejor película de Star Wars. Una Nueva Esperanza nos introdujo al fantástico universo de George Lucas, pero fue su secuela la que elevó las cosas en riesgo y se atrevió a contar una historia mucho más oscura que su antecesora. Con el Imperio en pleno modo de venganza por la destrucción de la Estrella De La Muerte, Luke Skywalker debe visitar a Yoda para completar su entrenamiento Jedi si quiere poder evitar la destrucción de todo lo que ama. Sin embargo, no es el único en un viaje de crecimiento: Han Solo debe acostumbrarse al rol del héroe que obtuvo accidentalmente, mientras que Leia aprende a ser la líder que la Rebelión necesita. Incluso Darth Vader, quien durante buena parte de la película parece estar buscando a Luke motivado por una sed de venganza asesina, empieza a demostrar el conflicto interno de la tarea de cazar a su hijo. Ah, y hablando de eso, esa revelación, ese mítico momento, es uno de los más importantes en la historia del cine. Más oscura, violenta y trágica que su antecesora, fue El Imperio Contraataca la que dejó en claro la grandeza de Star Wars.

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