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Lunes 9 de febrero de 2015

Especial: ¿Qué le pasó al rock en los Grammy?

Por Ignacio De La Maza

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Los Grammy ¿Se acuerdan de ellos? La llamada "Gran Noche De La Música" celebró su edición número 57 el día de ayer y las sorpresas no fueron muchas: Un desfile de artistas populares y de sonido homogéneo acapararon los premios más importantes de la noche, mientras que las presentaciones en vivo fueron dominadas por baladas melodramáticas y colaboraciones un tanto bizarras, todo bajo un despliegue técnico monumental. Por su parte, las guitarras, los riesgos y la actitud brillaron por su ausencia. O sea, de rock hubo poco y nada.

Uno se puede preguntar cuál es el gran problema de los Grammy con el rock, un género que nunca ha sido particularmente respetado por sus organizadores pero que en los últimos años ha sido relegado a una nota al margen durante la ceremonia, y esta vez se sintió más que nunca. A cambio, artistas favoritos del público como Ed Sheeran, Ariana Grande, Katy Perry y en especial Sam Smith dominaron la noche con variaciones de la misma balada triste.

Ni siquiera las categorías en donde las seis cuerdas deberían imponerse los Grammy abandonan su fórmula: Beck fue galardonado con el premio a Mejor Disco de Rock (e inesperadamente con Álbum del Año) por Morning Phase, un disco que encuentra al ecléctico artista en su modo más contemplativo y melancólico. No es que el trabajo sea malo ni mucho menos, pero su sonido es pastoral, reflexivo y, por qué no decirlo, un tanto inofensivo, de esa clase de obras que Beck necesitaba hacer para obtener reconocimiento de la industria.

En este contexto, la aparición de AC/DC se sintió como una isla dentro del transcurso de la noche. No solo abrieron la ceremonia con una interpretación que demuestra que para los australianos el tiempo no pasa, sino que fueron uno de los pocos actos veteranos que no adoptaron un rol secundario frente a las nuevas generaciones.

Caso distinto es el de Paul McCartney, cuya participación generó más comentarios por quiénes estaban junto a él sobre el escenario que por su aparición en í. Detrás de un micrófono evidentemente apagado, el ex Beatle aportó guitarra acústica a la performance de Rihanna con Kanye West, despachando el tema que escribieron entre los tres. Macca es una leyenda y puede hacer lo que se le da la gana, pero llama la atención que un tipo de su status sea relegado a un rol tan secundario dentro de los Grammy.

Lamentablemente no fue el único: Exceptuando por AC/DC, ningún peso pesado de la música tuvo el apoyo para tomar el escenario por su cuenta. Si bien Jeff Lynne y su Electric Light Orchestra fueron protagonistas de su presentación (la cual fue absolutamente notable y demuestra la atemporalidad de su sonido), la organización no se resistió a enchufar innecesariamente a Ed Sheeran para compartir voces en Mr. Blue Sky. De todos modos, Lynne debería darse por afortunado de no haber sufrido el mismo destino que el gran Stevie Wonder, cuyo tiempo frente al público se redujo a un solo de harmónica al final de la presentación de Usher y la presentación del premio a Grabación del Año junto al actor Jamie Foxx. No significa que algunas colaboraciones no hayan resultado: El británico Hozier dio una de las performances más electrizantes de la noche con la ayuda de Annie Lennox.

Se entiende que la industria está en crisis y que la idea es premiar a lo más popular porque eso es lo que vende, pero la falta de ideas hace más daño que bien. En una ceremonia que brilló por su falta de actitud, innovación y riesgos (reflejando el estado actual de la industria musical), el discurso que dio Prince para presentar el trofeo a Disco del Año se sintió como lo más rockero de la noche: "Los discos ¿Se acuerdan de ellos? Al igual que los libros y las vidas de los negros, los discos siguen importando". El comentario generó una ovación de pie y se sintió como uno de los pocos momentos genuinos de la noche, un breve momento que recordó que la música puede ser un poco más arriesgada. Como todas las ceremonias de premios, los Grammy son más disfrutables cuando no se les toma muy en serio, pero eso no significa que no se les pueda pedir un poco más de vida.

Ganadores

Album of the Year

Beck – Morning Phase

Record of the Year

Sam Smith – "Stay With Me" (Darkchild Version)

Song of the Year

Sam Smith – "Stay With Me"

Best New Artist

Sam Smith

Best Rock Album

Beck – Morning Phase

Best Rock Song

Paramore – "Ain't It Fun"

Best Metal Performance

Tenacious D – "The Last In Line"

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