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Martes 24 de noviembre de 2015

Especial - Las mejores series animadas de los 90s

Recuerdos de los monos que hicieron de los 90s una era dorada para la televisión infantil y juvenil.

Por Ignacio De La Maza

En tiempos difíciles, a veces hace bien recordar épocas más simples. Hace poco nos enteramos de que Oye Arnold! volverá a la pantalla a través de una película para la televisión, lo que nos hizo acordarnos inmediatamente en la notable camada de series animadas de hace un par de décadas atrás.

Por eso, hicimos un amplio ejercicio de nostalgia y rescatamos a los dibujos que más nos gustaban de los años 90s. Te invitamos a desconectarte un rato y recordar con nosotros:

Daria

Imagen foto_00000014La adolescente cínica por excelencia. Había algo en la misantropía de Daria que habló directamente al corazón de la Generación X, pero claro, también ayudaba que sus observaciones acerca de sus compañeros de colegio, amigos y familia fueran frecuentemente hilarantes.

Batman: La Serie Animada

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Pocas piezas de ficción han capturado mejor la esencia del Hombre Murciélago que su versión animada de los años 90s. La serie no solo adaptaba todo el universo de Batman, desde sus aliados hasta su amplia galería de villanos, sino que además respetaba la oscuridad y complejidad emocional de su material de origen.

El Laboratorio de Dexter

Imagen foto_00000015Los monos animados en los años 90s parecían ser un poco más desquiciados que ahora, y Dexter era la encarnación de ese espíritu impredecible de ciertos programas infantiles. Siguiendo las desventuras de un joven niño genio con un laboratorio bajo su hogar, el que generalmente provoca toda clase de incidentes gracias a la intromisión de su hermana. Los capítulos tomaban giros inexplicablemente negros, y eso la hacía tan impresionante.

Doug

Imagen foto_00000017De cierta manera, Doug era la antítesis total a Daria: Un preadolescente incómodo pero bondadoso y sociable. En vez de cinismo, el alma de Doug era una cierta dulzura y nostalgia por los cambios de la etapa escolar, pero sin hacerle el quite a temas como el bullying, la depresión y los hogares quebrados. 

Oye Arnold!

Imagen foto_00000013Al igual que Doug, Oye Arnold era una serie con un enfoque infantil pero que no tenía miedo de meterse con temas grandes. A través de las desventuras de un niño que vive con sus abuelos en la gran ciudad (nunca especifican cuál), Arnold explora de manera honesta (y divertida, obvio) elementos como la importancia de la familia, la soledad y frecuente incomodidad de crecer. El reparto, que consistía en Arnold, sus abuelos, la gente con la que vivían y sus compañeros de la Primaria Pública 118, es uno de los más carismáticos que hayan aparecido en una serie animada.

Aventuras en Pañales

Imagen foto_00000011El mundo nunca es más fantástico que a través de los ojos de un niño, y Aventuras En Pañales capturaba de manera ingeniosa esa capacidad de transformar la situación más mundana en una aventura. En cada capítulo, los infantes protagonistas emprendían aventuras fantásticas sin la necesidad de dejar el patio de su casa, en un homenaje a la imaginación de los más pequeños.

Animaniacs

Imagen foto_00000009La colaboración entre Steven Spielberg y Warner Bros en los 90s produjo algunos de los casos más extraños de televisión infantil, y Animaniacs era uno de los más raros. Protagonizado por un trío de ¿Perros? ¿Ratas? ¿Qué eran exactamente los Animaniacs?, la serie consistía en una serie de sketches cortos llenos de humor absurdo y violencia de caricatura, en donde los protagonistas generalmente atormentaban a personas exasperadas con sus locuras. No tenía mucho sentido, pero era fantástico.

La Vida Moderna de Rocko

Imagen foto_00000008Rocko es de esos conceptos que pareciera que solo pueden surgir tras consumir kilos de sustancias ilícitas: Un wallaby (es como un canguro pequeño, nos explican en la serie) que llega a vivir a una versión de los Estados Unidos llena de animales antropomorfizados. El humor de la serie era típicamente surrealista (y doble sentido, que generalmente era pasado por alto por su público infantil) y sus historias tenían un fuerte contenido satírico sobre los vicios de la sociedad americana.  

Aaahh!!! Monstruos

Imagen foto_00000002Junto con Rocko, Aaah!!! Monstruos era una de las series más extrañas que Nickelodeon haya incluido en su parrilla infantil. La premisa era curiosamente similar a lo que más tarde sería Monsters Inc: 3 jóvenes monstruos que acuden a un instituto para aprender a espantar humanos. Su estética era grotesca y desagradable, pero eso es lo que hacía a la serie tan única.

Pinky Y Cerebro

Imagen foto_00000001Otro resultado de la fértil relación de Spielberg con los estudios de animación Warner en los 90s, y una de las series animadas más hilarantes de la época. Pinky y Cerebro eran ratas de laboratorio genéticamente modificadas, diferenciadas principalmente por su intelecto y naturaleza: Pinky tenía buen corazón pero no era muy brillante, mientras que Cerebro era un genio pero utilizaba sus capacidades para intentar conquistar el mundo. Por supuesto, sus planes siempre terminaban en desastre.

Johnny Bravo

Imagen foto_00000004Johnny Bravo era un cretino, pero un cretino adorable. Egocéntrico, musculoso y no particularmente brillante, Bravo pasaba la mayoría de sus aventuras intentando conquistar mujeres, las que si no huían despavoridas simplemente le daban una paliza. Pese a ser una clara parodia de la masculinidad extrema, Johnny Bravo era un personaje querible y en el fondo un buen tipo, por lo que uno le hacía barra.

Los Castores Cascarrabias

Imagen foto_00000003Básicamente un remake de Una Pareja Dispareja, pero con castores. Norbert es el hermano mayor, intelectual y talentoso, mientras que Daggett es caótico, impulsivo y más propenso a ataques de ira. Sus aventuras en el bosque se fueron volviendo cada vez más extrañas (¿Alguien se acuerda de ese capítulo de Halloween?) pero siempre eran capaces de sacarte una sonrisa.

Beavis & Butt-Head

Imagen foto_00000012En este caso vamos a referirnos a la advertencia que pasaba MTV antes de cada capítulo: “Beavis & Butt-Head no son reales. Son monitos animados estúpidos inventados por este sujeto de Texas a quien apenas conocemos. Beavis y Butt-Head son tontos, crudos, inconscientes, feos, sexistas y autodestructivos. Pero por alguna razón, estos pequeños idiotas nos hacen reír”. Amén a eso.

Fenomenoide

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Nuevamente Spielberg y Warner con una de las mejores series animadas de los 90s. Fenomenoide seguía la historia de un joven socialmente incómodo (¿No lo son todos?) que luego de un accidente adquiere la habilidad de transformarse en el superhéroe titular, un ser hiperquinético (y probablemente inestable) que combate a toda clase de villanos. Fenomenoide era tanto una carta de amor como una parodia al género de los superhéroes, y su humor era tan frenético como su protagonista.

La Vaca Y El Pollito

Imagen foto_00000006Otro ejemplo de que los monos animados eran más raros en los 90s: La premisa de una vaca y un pollo que son hermanos biológicos ya es ridícula de por sí, pero luego se agrega que sus padres son solo un par de piernas y su antagonista es el Diablo en persona (que se niega a usar pantalones) y todo entra en terreno de lo bizarro.

Coraje, El Perro Cobarde

Imagen foto_00000016Pese a la creencia popular, Coraje se ganaba su nombre con creces: Un perro cobarde jamás habría enfrentado a los horrores que asechaban a su familia en Medio de Ningún Lugar. Y vaya que eran horrores: Espectros, demonios, fantasmas, alienígenas y criaturas monstruosas que hacían de esta serie algo tan divertido como aterrador. Además, su computadora sabelotodo básicamente inventó Wikipedia.

Ren y Stimpy

Imagen foto_00000007Era casi una norma que las series infantiles de los 90s apelaban tanto a niños como adultos, pero Ren y Stimpy básicamente inventó esa moda. Las aventuras de Ren, un chihuahua irritable y Stimpy, un gato amable pero lento, estaban marcadas por un humor mucho más crudo que el de otras animaciones de la época, y su gusto por bromas de corte sexual, imaginería grotesca y humor negro inspiraron a varios imitadores.

CatDog

Imagen foto_00000005“¿Cómo van al baño?” nos preguntábamos ante este ser mitad gato, mitad perro. Al final no importaba, porque CatDog se metía en toda clase de desventuras que lo hacía una de las series más simplemente divertidas de su época. A veces solo quieres pasar un buen rato, y CatDog te lo ofrecía con creces.

Dragon Ball Z

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Nos estuvimos debatiendo si incluir esta o Los Caballeros del Zodiaco (no podemos estar escribiendo todo el día, gente), pero la épica saga de Gokú y sus amigos se terminó imponiendo. Junto con los Caballeros, Dragon Ball Z era la serie que más frecuentemente prohibían los padres a sus hijos, por su percibida violencia. Sí, la serie estaba llena de peleas brutales, pero también coreografiada de manera increíble y los desafíos de Gokú siempre estaban envueltos en un melodrama épico que hacía a la serie adictiva. 

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