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Jueves 27 de octubre de 2016

Especial -13 grandes sustos repentinos en la historia del cine

Un compilado con escenas que te harán saltar en esta semana del terror.

Cuando la gente se queja del horror moderno, muchas veces cita su obsesión con hacerte saltar del asiento, esa tendencia de muchas películas de gastar dos horas haciendo “¡Boo!” al espectador y olvidando contar una historia.

La crítica es atendible y en su mayoría cierta, ya que efectivamente los peores ejemplos del género se olvidan que el verdadero horror debe estar en las ideas (ustedes saben, esas que te persiguen a la casa) y no en una metralleta de ruidos fuertes o apariciones repentinas para darte un breve shot de adrenalina que eventualmente se vuelve un tanto ridículo.

Sin embargo, cuando se hace bien, el llamado ‘jump scare’ o susto repentino puede ser algo realmente perturbador, una advertencia que la película te da para que no te sientas tan a salvo con lo que estás viendo. Incluso hay películas malas que saben montar estos momentos de manera magistral, salvándolas de la mediocridad absoluta, aunque los mejores ejemplos del género saben desplegar estas escenas en momentos justos para mayor efectividad.

Siguiendo con el espíritu de esta semana del horror, te ofrecemos una compilación de 13 películas con algunos de los sustos más impactantes en la historia del cine (OJO, SPOILERS PARA LA MAYORÍA DE ESTAS PELÍCULAS):

Halloween

Considerando lo rápido que se desvirtuó la franquicia de Halloween (y el género de slashers en general), es fácil olvidar lo sutil e insoportablemente nerviosa de la original de John Carpenter. La mayoría de los sustos en la primera Halloween son montados de manera magistral, e incluso los repentinos se sienten ganados, como el que puedes ver a continuación.

El Resplandor

Toda una generación asustada para siempre de las gemelas, los ascensores y los baños de sangre (bueno, quizás le tenían miedo a eso desde antes), solo gracias a Stanley Kubrick y el uso inesperado de imagenes brutalmente macabras. Nos quedamos con las gemelas.

La Cosa

Uno de los elementos que hace de La Cosa una película tan tensa es que nunca sabes cuándo aparecerá el grotesco monstruo capaz de adoptar la forma de cualquier ser viviente. Este elemento de la sorpresa es utilizado por Carpenter (sí, Carpenter es el mejor) de manera magistral en uno de los momentos más icónicamente violentos de la cinta.

Pesadilla en la Calle Elm

Dentro de su (merecida) reputación como una de las cintas más terroríficas de todos los tiempos, algunos pasan por alto que la primera Pesadilla es una película tan horrorosa como divertida. Parte de esto tiene que ver con el manejo experto de Wes Craven de los sustos repentinos, los cuales básicamente no dejan de aparecer. Sin embargo, pocos son más traumáticos que la tensa escena inicial.

El Exorcista 3

Las secuelas en el cine de terror tienen una ganada mala fama, y la saga de El Exorcista no es excepción. La primera es un clásico del cine de género, pero su secuela inmediata fue justamente olvidada por ser tan mediocre que duele. Sin embargo, aquí pasa algo extraño: El Exorcista 3 vuelve a ganar algo de la fe que la parte 2 perdió.  No es que sea una gran película ni mucho menos, pero está mucho mejor lograda que la primera secuela, y además incluye uno de los saltos más infartantes en la historia del cine. Para qué contarte más.

Los 7 Pecados Capitales

Lo más angustiante de los sustos en cintas que no son propiamente de terror es que realmente no los estás esperando. Sí, Los 7 Pecados Capitales es un thriller con una energía tan macabra que constantemente bordea definitivamente en el horror, pero es una línea que camina cuidadosamente hasta la brutal escena en donde los detectives protagonistas descubren a la víctima de la ‘pereza’. El que no saltó hasta el techo con esta escena la primera vez que la vio tiene nervios de acero (y no tiene alma).

El Sexto Sentido

La película que lanzó a M. Night Shyamalan a la fama (fama que después se dedicó a desperdiciar decepcionantemente) fue capaz de horrorizar a toda una generación de espectadores, y buena parte de esto tiene que ver con su uso de momentos de pavor repentino como desenlace de tensión construida cuidadosamente. Pocos sustos en esta lista están mejor ejecutados que el que aparece a continuación.

Mullholland Drive

Al igual que Los 7 Pecados Capitales, las películas de David Lynch están constantemente coqueteando con volverse un festival de terror. Sin embargo, el icónico susto escondido en Mullholland Drive es tan ridículamente inesperado que fácilmente puede provocar un infarto. Quizás lo más perturbador es que la escena parece estar lejos de la (frágil) narrativa del resto de la cinta, haciendo que todo el evento se sienta como una pesadilla.

The Descent

Candidata a nuestras películas de terror que quizás no has visto y debes ver (se quedó afuera por un pelo), The Descent es una fusión perfecta entre un horror más psicológico y un carnaval de sangre. Uno de sus mejores trucos es gastar casi toda su primera hora en solo subir el nivel de la tensión, eventualmente desatando un infierno en una escena en primera persona filmada con cámara nocturna. Agárrate a tu asiento.

El Orfanato

Hay varios ejemplos en el Orfanato de momentos de pánico absoluto, pero quizás ninguno se quede más grabado en la cabeza que una imagen bizarramente explícita en una cinta en donde la mayoría de sus sustos son de una naturaleza un tanto más sutil. En serio, traten de borrarse esto de la mente.

Insidious

James Wan, quien básicamente es el rey del cine de terror moderno, ha construido la parte más prestigiosa de su carrera con una fórmula bastante estática: Casas embrujadas, una familia en apuros, una estética fría y con un ojo para los detalles…pero por sobre todo, por una avalancha de sustos que hacen que el corazón esté constantemente acelerado. Hoy en día su estrategia se ha vuelto predecible, pero en cintas como Insidious, la sensación de peligro constante era insacudible.

El Conjuro

Por supuesto, la técnica de Wan alcanzó su peak en El Conjuro, una de las películas de terror más exitosas de todos los tiempos. La historia de la cinta sigue las mismas obsesiones del horror moderno con familias aterrorizadas por un mal ancestral pero que finalmente vencen gracias al poder del amor, pero la gracia está la forma macabra en la que el director ejecuta sus momentos de terror máximo. En particular, esa escena de los aplausos es insoportablemente tensa hasta el día de hoy.

Enemy

Nuevamente, algunos de los mejores sustos repentinos están escondidos en películas que no tienen nada que ver con el horror. Enemy es un thriller psicológico adaptado de ‘El Hombre Duplicado’ de José Saramago, sobre un sujeto que un día encuentra inexplicablemente a un tipo exactamente igual a él. La cinta es más que nada un estudio de personajes surrealista, pero su escena final incluye un golpe tan inesperado que es casi imposible no saltar (Advertencia, este video revela los últimos minutos de la película).

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