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Jueves 28 de abril de 2016

Entrevista con Steve Hogarth de Marillion: 'No nos regimos por ninguna etiqueta'

Previo al regreso de la banda a Chile, el cantante conversó con nosotros sobre la industria musical, internet y el estado del mundo.

Cuando el vocalista Fish abandonó Marillion en 1988, la banda podría haber bajado el telón. Después de todo, Fish tenía una de las voces más reconocibles de los años 80, y era responsable de los mayores hits que había anotado Marillion en esa época. Básicamente, la misma situación en la que se encontraban sus maestros Genesis a mediados de los 70, pero Marillion no tenía a un carismático baterista que se hiciera cargo de las voces.

Para su fortuna, sí encontraron a Steve Hogarth, un hombre de un rango vocal envidiable y expresivo, además de una presencia escénica simplemente magnética. Con Hogarth al mando del micrófono, Marillion sigue adelante hasta el día de hoy, con una capacidad de adaptación que pocos de sus contemporáneos tuvieron.

Es precisamente por este talento para hacerle frente a los tiempos que Marillion tiene una fanaticada tan ferviente. En 1996 fueron uno de los primeros grupos en fundar una comunidad digital para comunicarse directamente con los fans, y en el 2001 se convirtieron en precursores de las campañas de ‘financiamiento colectivo’ en la música, obteniendo sus fondos directamente de sus seguidores y saltándose la ayuda de las grandes disqueras.

En este 2016, Marillion sigue funcionando gracias a la estrecha relación con los fans, la misma que los trae a Chile para realizar 3 shows en mayo (el 5 en el Municipal de Valparaíso, el 7 en el Teatro Caupolicán, el 8 en el Nescafé de Las Artes). Como previa a estos conciertos, en Sonar FM conversamos con Hogarth acerca del presente de la banda, su nuevo disco, el estado de la industria musical y el planeta. Ah, y por sobre todo de internet, la plataforma que los mantiene vivos hasta el día de hoy.

- Marillion ha estado viniendo frecuentemente a Chile durante los últimos años. Ahora tienen fijados 3 shows en nuestro país: 2 en Santiago y uno en Valparaíso ¿Sienten que se ha formado una conexión?

¡Sí! Por supuesto que siento una conexión. He notado que cada vez que vamos a Santiago hay una vibra bastante especial, y cada vez vemos a más gente en los shows. De hecho, no solo convocamos más allá que en el resto de Sudamérica ¡También más que en la mayoría de Norteamérica! Es uno de nuestros públicos más grandes en todo el continente.

- Es de mi entendimiento que van a grabar uno de sus conciertos aquí ¿Es cierto?

Sí…bueno, la verdad es que grabamos todo. El plan original era filmar el show en el Caupolicán, pero lamentablemente debimos abandonar la idea en el último minuto por problemas de presupuesto. Pero quién sabe, quizás lo hacemos para la próxima vez.

- Qué decepción, pero al menos tendremos los conciertos.

¡Oh, puedes apostar que tendrán los conciertos! (Ríe).

- Bueno, obviamente, la fanaticada fiel de Marillion no está concentrada solo en Chile. De hecho, los fanáticos son particularmente fervientes cuando se trata de ustedes ¿Por qué crees que generan esta reacción y cómo te sientes al respecto? Ya sabes, a veces pueden ser un tanto apasionados.

Creo que lo que dices es verdad, pero también pienso que nadie en la banda es capaz de explicarlo completamente. Sí nos pasa que, a donde sea que vamos, encontramos a un grupo de fanáticos duros. Hemos cubierto bastante terreno musical a lo largo de los años, no es como que hagamos lo mismo una y otra vez y los fans sepan qué esperar. Nos hemos hecho un hábito de sorprenderlos, pero aun así  nos siguen la corriente, todavía creen en nosotros. Me gustaría pensar que es porque entienden instintivamente que no somos cínicos a la hora de hacer música. No hacemos música para la industria discográfica, lo hacemos desde el corazón.  Digo lo que pienso y trato de expresarme de forma honesta en vez de escribir canciones porque sí. Creo que hay mucha más honestidad en lo que hacemos que ‘forma’ o ‘profesionalismo’, dile como quieras. Quizás eso hace alguna diferencia.

- Hablando de hacer música, Marillion está preparando un nuevo álbum, llamado ‘Fuck Everyone And Run’. Es un título bastante explícito ¿A qué van con eso?

Salió de la letra de una canción del disco que se llama The New King. Es un tema acerca de los banqueros y el poder y la avaricia del dinero en el mundo. El hecho de que las corporaciones ahora tienen tanto poder que pueden cambiar políticas de gobierno. El hecho de que cuando los bancos actúan irresponsablemente, los gobiernos los perdonan y castigan a la gente. Las personas que se hacen exitosas con estos sistemas son más ricas de lo que un hombre pobre jamás podría soñar. La brecha entre ricos y pobres crece cada día más. Cuando canto ‘fuck everyone and run’, lo hago con tristeza y con cierto grado de ternura. Lo que estoy diciendo es que es una vergüenza que hayamos llegado a esto. No ex una expresión de rabia, es una expresión de resignación y tristeza. Este disco entero es sobre la influencia corruptiva del dinero en el mundo.

Aquí mismo, en Europa, estamos pasando por una situación difícil con los refugiados escapando del Oriente Medio y siendo rechazados por ciertos gobiernos. Creo que es inmoral y vergonzoso que los hagan dormir en campamentos en la frontera. Hay hartos temas que nos hacen reflexionar sobre el mundo en el que vivimos, y el miedo que encapsula todo. De hecho, Fuck Everyone And Run forma la sigla FEAR (miedo en inglés). Es algo que está permanentemente presente en estos momentos.

- Hablas del poder corruptivo del dinero, lo cual hace mucho sentido si se piensa que Marillion financia sus discos a través de campañas junto a sus fanáticos. De hecho, ustedes fueron pioneros en este sistema, algo que eventualmente cambió la forma de mirar al poder de las discográficas sobre las bandas. Pusieron el poder nuevamente en los fanáticos ¿Cómo les ha resultado esto?

Ha sido algo realmente extraordinario. Sentimos que hemos estado encima de una ola de cambio desde mediados de los 90s, cuando nos enteramos del poder del Internet y la capacidad que tenía la web para unir a la gente. Ni siquiera nosotros podríamos haber previsto cómo evolucionaría esto en algunas décadas, con el surgimiento de las redes sociales y la forma en la que han permitido mantener un contacto constante, sin importar en dónde estés. Ha sido algo realmente lindo: Personas que son entusiastas acerca de algo pueden juntarse en Internet y hablar de ello o apoyarlo, incluso en términos financieros.

Claro, hay un lado más oscuro de todo esto: Cuando el entusiasmo se convierte en algo perverso o ilegal. Ya sabes, criminal. Ahí se vuelve algo peligroso. Finalmente, el Internet es un reflejo de toda la humanidad, lo bueno y lo malo de nosotros. Es como sostener un espejo frente a nosotros mismos.

Para nosotros, como una banda de rock, ha sido muy positivo. Nos permite saber quiénes son nuestros fans, tener una relación de uno a uno con ellos y establecer un diálogo. Así es posible tantear lo que están hablando, lo que están pensando, lo que les gusta y lo que no, lo que siempre es interesante. Claro, también ha permitido hacer negocios directamente con ellos y efectivamente quitarle el poder a los grandes sellos discográficos. Porque apenas sabes quiénes son tus seguidores, no necesitas a las discográficas. Lo que hicimos cambió a la música para siempre.

- Y la forma de distribuir música sigue cambiando hasta el día de hoy. Por supuesto, el gran debate está centrado en Spotify y otros servicios de streaming musical ¿Crees que estas plataformas son buenas o malas para las bandas?

Creo que podrían ser una cosa fantástica para todos: Para los consumidores, para el negocio y para las bandas… Si tan solo pagaran más dinero por el catálogo de los músicos. Desafortunadamente, la forma en la que las plataformas de streaming se han establecido es un poco parecida al Viejo Oeste: La primera persona que llegaba a la mina de oro y ponía una bandera se quedaba con todo. El problema con Spotify y los otros servicios de streaming es que, hasta ahora, no han sido totalmente honestos sobre cómo hacen negocios con los artistas. Lo que hacen es que se acercan a los grandes sellos y hacen tratos con ellos, que es como hacerlo bajo la mesa, en secreto. Los artistas y sus representantes no están involucrados, por lo que básicamente compran catálogos enteros a los grandes ejecutivos, y los artistas no pueden recibir dinero por eso.

O sea, están haciendo su negocio con el catálogo de los artistas pero no con los artistas. Los tratos con los sellos no son transparentes y no pagan regalías por el dinero que se consigue de ellos. Eso es una lástima, y es algo que debe solucionarse. Los servicios de streaming deben empezar a pagar una representación justa de cuánto vale la música para hacer que todo esto sea viable. Si no es así, la música estará efectivamente siendo robada, y no será mejor que en los días de la piratería y la transferencia de archivos entre personas.

- Que es algo que sigue ocurriendo.

Sigue sucediendo, pero de manera distinta. El streaming se está transformando en básicamente lo mismo. Claro, los artistas reciben pago por la cantidad de streams de sus canciones, pero la cantidad que reciben es demasiado pequeña. Necesitas un millón de reproducciones para poder ir a comprarte un nuevo par de zapatos (ríe).

- Claro, pero podríamos soñar con un escenario ideal en donde todos ganan: Consumidor y artista.

Por supuesto, pero si esto va a seguir adelante, el pago justo es algo que deben solucionar. En los comienzos de la industria discográfica, en los 50s y 60s, los artistas no recibían regalías por la venta de sus canciones. Tuvieron que pasar un par de décadas y demandas para que los músicos pudiesen recibir al menos una fracción del dinero que generaba lo que ellos mismos habían creado. Ahora tenemos el internet y las nuevas tecnologías, una nueva fiebre del oro. Aparentemente tiene que pasar un tiempo antes de que lo resuelvan, para que se pueda compensar a los artistas de una manera correspondiente.

- Ojalá estemos avanzando hacia eso. En esa misma línea ¿Qué piensas de la actual industria musical? ¿Hay alguna banda o movimiento que haya capturado tu atención?

Justamente la otra vez escuché en la radio a una banda llamada, no sé, algo con Jets, con una canción nueva llamada Bubblegum (se refiere al grupo Mystery Jets). Realmente me gustó esa. También, el otro día un amigo me mostró a un grupo sueco llamado Vintergatan, que también son realmente interesantes. Crean sus propias máquinas e instrumentos, me gusta mucho lo que hacen. Chequéalos si tienes la posibilidad.

- Lo haré… Probablemente en Spotify.

¡Claro! (Se ríe).

- Volviendo a la banda, Marillion es un grupo discutido dentro de varios géneros, pero se les etiqueta más que nada como rock progresivo o neo-progresivo. Ahora, esa fue una palabra realmente sucia en el mundo de la música hace algunas décadas ¿Te sientes cómodo con esa etiqueta?

Bueno, la verdad es que no me siento cómodo con ninguna etiqueta. Entiendo que es inevitable que la gente colgará un letrero alrededor de tu cuello, pero jamás nos hemos sentido cómodos con eso. Marillion simplemente hace lo que hace. Si es que alguna vez existió una ‘regla’ sobre nuestra música, probablemente ya la rompimos unas 100 veces. O sea, no ha sido necesariamente bueno para nosotros que nuestra música sea difícil de etiquetar. Creo que habría sido más fácil explotar comercialmente solo una cosa, sentarnos en una caja y decir ‘bueno, este es nuestro territorio’. Decir ‘esto es rockabilly, esto es progresivo, esto es pop y esto es rock pesado’ es fácil, pero realmente no puedes etiquetarnos. Nosotros nos paramos en algún lugar al medio de todas esas ‘zonas’.  No es muy útil, comercialmente hablando, pero es un hecho. Así que llámanos como quieras llamarnos, pero siempre vas a encontrar algo en tu catálogo que desafíe las expectativas.

- Llevas casi 30 años al frente de Marillion, y la mayoría de los músicos está ahí desde el comienzo ¿Cómo se mantienen juntos después de todo este tiempo?

Bueno, somos personas muy decentes (se ríe). Eso ayuda bastante a mantenernos unidos. Hemos tenido sus altibajos propios del proceso creativo y la presión de ser una banda que sale de giras, pero también nos divertimos mucho. Somos un grupo de gente bastante cool y comprensiva con los otros. Somos artista, por lo que sabemos que somos personas bastante peculiares. Creo que eso es muy importante a la hora de seguir juntos. La frescura viene de la forma en la que vemos la música: Es todo un gran experimento. No nos sentimos obligados o presionados a hacer música de una cierta forma. Simplemente nos juntamos a tocar y esperamos que ocurra un feliz accidente. Eso te da la libertad de explorar cosas nuevas y emocionantes.

 

Por Ignacio De La Maza

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Tags: Marillion