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Viernes 18 de marzo de 2022

Lollapalooza Chile inicia su décima edición y The Alive inaugura las guitarras en el festival

El trío adolescente congregó un par de centenares de personas en la calurosa partida del festival.

En el calendario se cumplieron tres años. Pero luego de dos temporadas (2020 y 2021) sin Lollapalooza Chile por la pandemia del coronavirus, el festival traído desde Chicago, Estados Unidos, inauguró su décima edición.

Para los más fanáticos puede haber parecido una vida. Tanto así que esta vuelta vivió por primera vez un cambio rotundo de coordenadas con respecto a los nueve 'Lolla' anteriores. Si entre 2011 y 2019 la zona 0 de la música se expandió por el Parque O'Higgins de Santiago, la nueva era comenzó en Cerrillos, en el Parque Bicentenario de la comuna.

Las puertas se abrían a las 12:00 horas y el primer show iniciaba 15 minutos después, con la cantante urbana Flor de Rap teniendo la responsabilidad de prender al público en uno de los dos escenarios principales -que esta vez se ubicaron varios metros más cerca que en la anterior plaza-. Aún así, y al calor incesante que envolvió al lugar en sus primeras horas, en horario AM ya había filas de fanáticos intentando hacerse un lugar en los accesos al festival.

Los más entusiastas, posiblemente, queriendo quedarse con un pequeño espacio de la reja que deja de frente y en primera fila a Foo Fighters y Martin Garrix, los dos cabezas de cartel de la primera jornada. Dos referentes de dos de los géneros que mejor conviven en esta edición de Lollapalooza Chile: el rock -caídas en los días previos mediante- y la música electrónica-.

Y por el lado de las guitarras, el trío estadounidense The Alive inauguró el formato power trío con varias referencias a grupos como Nirvana o Tool, desde la voz de Bastian Evans con clara inspiración en Kurt Cobain -esa que parece explotarle desde la garganta- hasta el recorrido por sonidos que entrelazan nü metal con metal progresivo y otras cuantas variantes.

En las pantallas se veía la infaltable bandera chilena con el nombre de la banda, como queriendo decir que el rock no muere y, en algunos casos, solo se transforma.

Más tarde seguirían en fila The Wombats, Marky Ramone e Idles, dejando algo de aire para las horas finales con Alexisonfire y los mencionados Foo Fighters.

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