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Miércoles 4 de mayo de 2022

De noche en el zoológico: Damon Albarn monta una rejuvenecedora fiesta virtual con sus Gorillaz

Gorillaz en Chile, Damon Albarn.

En su segundo paso por Chile al mando de los monos cibernéticos, el músico británico de 54 años manifestó que su show se trata de disfrutar.

Por Bastián García

Con Gorillaz, Damon Albarn es otro. No es el líder de Blur ni el solista introspectivo. Acá, es un alma enfiestada de recorrido ilimitado por el escenario. La noche de martes en el Movistar Arena, en su segundo paso por Chile al mando de los monos virtuales, el músico británico de 54 años manifestó -no con palabras, claro- que su show se trata de disfrutar.

El líder de la banda que en el imaginario colectivo se cuenta como un grupo de cuatro monos humanoides con pinta de outsiders extiende sus fronteras en contraste con sus demás proyectos. Se refuerza con dos bateristas y cuatro coristas, solo por nombrar una parte de su contingente, necesarios para congregar una sumatoria de géneros que corren por un camino único al tiempo en que conducen por carriles separados. Hay rock pero no es rock, hay electrónica pero no es electrónica, hay soul pero no es soul. O lo es todo al mismo tiempo.

Esa locura musical también dicta los pasos a seguir por Albarn, que es atraido hacia el público como si allí hubiese una carnada. En varias oportunidades se acercó hacia las primeras filas de fanáticos, sin importarle los agarrones ni el despliegue del ida y vuelta. Gozando, pasando un buen rato y, en ese vaivén, dejándole la responsabilidad a sus músicos de seguir con la función.

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Si a ratos hasta su andar de torna errático. Saca sus pasos prohibidos y canta con el rostro tapado por una bandera chilena. Pero todo es parte de ese objetivo mayor, emborracharse de música como si no existiera resaca. Como si rejuveneciera 30 años con la onda urbana de "19-2000".

Además, descontando la figura del envalentonado frontman, el juego visual es un espectáculo por sí solo. Hay un relato bélico que se entrelaza con el concepto de familia y amistad. De unión. Y de acelerar a fondo sea el vehículo que sea. Por allí pasa una versión simiesca de Elton John, otra de Snoop Dogg y colaboraciones virtuales con los raperos 6lack y Slowthai.

Quizás el único reproche ahí es que hay un par de clips que no han sufrido ninguna modificación con respecto a la gira anterior. Y si lo esperaban, no hubo un invitado chileno en "Clint Eastwood", como ocurrió en Argentina con Trueno.

Así fue la noche en el zoológico de Damon Albarn con sus Gorillaz

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