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Jueves 5 de diciembre de 2019

DÉCADA SONAR | Las 25 mejores películas que vimos en los últimos 10 años

Desde ciencia ficción a drama, un repaso al cine que definió a la gran pantalla en la última década.

Martin Scorsese tenía algo de razón cuando advirtió que el cine está cambiando, y no necesariamente para mejor. Después de todo, es fácil ver cómo un director que inició su carrera en el 'Nuevo Hollywood' de los años 70s mire con cierta sospecha a una industria que se ha homogeneizado de forma radical en los últimos 10 años, con los estudios en búsqueda constante de la nueva franquicia multimillonaria exitosa mientras que el espacio para películas acerca de personajes complejos, emociones profundas e ideas incómodas parece reducirse en la cartelera...

...Y, sin embargo, 'la muerte del cine' se viene prediciendo desde la misma época en que 'Mean Streets' se estrenó en cines. Sí, la taquilla es dominada por gigantescos conglomerados y sagas multitudinarias, pero el arte de hacer películas se ha diversificado más que nunca, con la atención de los cinéfilos expandiéndose a autores de todos lados del mundo y a nuevas y fascinantes formas de contar historias. Algunos, como el propio Scorsese, han experimentado saliéndose del sistema de estudios grandes, mientras que otros, como Christopher Nolan o George Miller, han aprovechado el amplio presupuesto que les concede el sistema para difuminar los límites entre arte y entretenimiento masivo. Por su parte, cineastas que ya habían hecho trabajos impresionantes en décadas pasadas, como Paul Thomas Anderson o Bong Joon-ho, hicieron sus mejores obras, consolidándose como algunos de los artistas más importantes de la actualidad.

Por supuesto, también Netflix y otros servicios de streaming llegaron a nuestras vidas, y si bien sus implicancias son tanto positivas como negativas, es innegable que han democratizado el acceso a películas que buena parte del público no habría visto jamás de no ser porque ahora están al alcance de todos haciendo un par de clicks. 

Lo cierto es que a esta década no le han faltado obras maestras de la pantalla grande. El séptimo arte está tan vivo como siempre, y con cada año que pasa nos presenta nuevos mundos, historias y perspectivas que se hacen más necesarias que nunca. Conmemorando el fin de esta época, con el 2020 a la vuelta de la esquina, en Sonar hemos seleccionado nuestras 25 películas favoritas de los últimos 10 años. En gustos, por supuesto, no hay nada escrito, y es imposible abarcar todo... Pero la lista es nuestra y es lo que es. Se las presentamos a continuación: 

25.-  Dogtooth (Dir: Yorgos Lanthimos, 2010)

Yorgos Lanthimos se anunció como uno de los autores más originales del cine moderno con ‘Dogtooth’, una perversa fábula acerca de una familia que cría a sus 2 hijas e hijo adolescentes en completo encierro, forzándolos a seguir extravagantes rituales mientras les empujan la cosmovisión de que no existe nada en el planeta más allá de los límites de su hogar. Tan perturbadora como hilarante, ‘Dogtooth’ presentó a Lanthimos como un experto en humor negro, giros inesperados y brutalidad inesperada

24.- Inside Out (Dir: Pete Docter, 2015)

El gigante de animación Pixar ha sido acusado de bajar notoriamente la calidad de sus producciones durante la última década, entregando más películas olvidables de lo que habían hecho en toda su historia (¿Se acuerdan de esa del dinosaurio?). Sin embargo, con ‘Inside Out’ demostraron que siguen siendo capaces de introducir ideas complejas y originales al mundo del cine infantil. Centrándose en las emociones personificadas de una niña preadolescente, pocas películas de animación han sido más conmovedoras u honestas en el último tiempo.

23.- Blade Runner 2049 (Dir: Denis Villeneuve, 2017)

Denis Villeneuve aseguró en algún momento que con ‘Blade Runner 2049’ había hecho “la película de cine arte más costosa de la historia”, y algo de razón tiene. Al igual que su antecesora, ‘Blade Runner 2049’ usa códigos de entretenimiento masivo para contar una densa historia sobre lo que nos hace humanos, y más que actuar como simple secuela del clásico de 1982, hace de reconfiguración de sus ideas más fascinantes, expandiéndolas sin dejar de respetar su fuente. Ayuda que sea visualmente inmaculada, quizás el mejor trabajo del cinematógrafo Roger Deakins, quien ganó su primer Óscar por la cinta tras más de 14 nominaciones previas.

22.- El Club (Dir: Pablo Larraín, 2015)

Quizás la mejor obra del gran Pablo Larraín, ‘El Club’ es una película tan poética como furiosa, y su relevancia solo crece con cada año que pasa. La exploración del director sobre una aislada comunidad de sacerdotes refugiados en el sur de Chile no deja títere con cabeza, explorando las consecuencias del abuso sistemático y la imposibilidad de escapar de un pasado no reconciliado. Tan dura como necesaria, y una de las piezas cúlmines del cine Chileno en esta década.

21.- The Grand Budapest Hotel (Dir: Wes Anderson, 2014)

A estas alturas, Wes Anderson no va a pedirte perdón por apegarse a su estilo, y no tiene por qué hacerlo. Pocos de sus colegas son más expertos a la hora de plasmar una estética tanto visual como narrativa en la gran pantalla, y ‘The Grand Budapest Hotel’ es su principal triunfo en ese sentido, una aventura prístina en sus colores y composiciones y conmovedora en sus ideas, todo en torno a un resort de lujo en los años 30s que se ve atrapado en medio de la decadencia aristocracia europea y la amenazante alza del fascismo. Anderson parece sugerir la importancia de aferrarse a lo positivo del pasado mientras se aprende de los errores de este mismo, una lección que penetra tanto como los colores pastel y las visuales de diorama que adornan cada escena.

20.- High Life (Dir: Claire Denis, 2019)

La francesa Claire Denis es una de las cineastas más fundamentales del cine contemporáneo, pero hace 1 década que no dirigía algo tan poderoso como ‘High Life’. Su primera película de ciencia ficción es también su primer largometraje en inglés, con Robert Pattinson liderando a un grupo de convictos que acceden a reducir su sentencia a cambio de emprender una misión espacial hacia un hoyo negro. Si bien el trasfondo es fantástico, Denis está más preocupada de los deseos (y horrores) del cuerpo humano, ofreciendo una brutal mirada hacia el comportamiento de personas que saben que se dirigen hacia el literal abismo. Su narrativa es elíptica y antagónica, pero tras 2 horas de sufrimiento y miserias, Denis parece llegar a una conclusión inesperadamente optimista, y más política de lo que parece inicialmente.

19.- It Follows (Dir: David Robert Mitchell, 2014)

La década del 2010 (¿Los 10s? ¿Los dosmildiez?) fue un punto de inflexión para el cine de terror. Si bien el género siempre ha contado con sus obras maestras indiscutidas, es recién en los últimos años que el público general se ha acostumbrado a ver historias escalofriantes en la gran pantalla que están a la altura de cualquier drama de prestigio. ‘It Follows’ fue quizás la consolidación de este fenómeno. Tomando referencias de John Carpenter, la película convierte a cada extra en una potencial amenaza, siguiendo a una joven acosada por un monstruo capaz de tomar cualquier forma. Como buena película de terror, ‘It Follows’ se trata sobre darte cuenta que escapar de la muerte es imposible, y pocas veces se ha representado de forma más efectiva.

18.- First Reformed (Dir: Paul Schrader, 2018)

El siglo XXI no ha sido generoso con el gran Paul Schrader. Los esfuerzos como director del colaborador frecuente de Martin Scorsese habían bordeado la mediocridad en los últimos 20 años, pero la grandeza de ‘First Reformed’ le recordó al mundo que Schrader es un cineasta digno de temer. Actualizando la paranoia urbana de su guion para ‘Taxi Driver’ con elementos de crisis de fe y tensión medioambiental, Schrader configura un relato inolvidable, con un Ethan Hawke mejor que nunca encarnando al sacerdote de una pequeña parroquia que decide adoptar medidas desesperadas para recordarle a la humanidad el verdadero significado de la palabra de Dios. Ambigua en su moralidad, es una de las mejores películas sobre religión que se hayan visto en el último tiempo.

17.- Parasite (Dir: Bong Joon-ho, 2019)

Bong Joon-ho lleva años siendo quizás el mejor cineasta trabajando hoy en día, y aun así ‘Parasite’ podría bien ser su mejor película hasta la fecha. A diferencia de otros puntos altos anteriores, como ‘The Host’ o ‘Snowpiercer’, ‘Parasite’ no se disfraza como una cinta de fantasía o terror, sino que como una despiadada comedia negra que es lo más hilarante que se haya visto este año… Hasta que deja de serlo. ‘Parasite’ es de esas películas que corren el riesgo de ‘spoilers’, pero basta con decir que se trata sobre una familia empobrecida de Seúl que logra engañar a otra de clase acomodada para infiltrarse en su vida como profesores, expertos y sirvientes. Lo que sucede de ahí es de un humor negrísimo y una furia inconfundible, con Bong revelando una de las críticas más ácidas al sistema capitalista y su capacidad de convertir a cualquiera en monstruo.

16.- The Wolf Of Wall Street (Dir: Martin Scorsese, 2013)

Hablando de capitalismo y monstruos ¿Hay película más malinterpretada en esta década que ‘The Wolf Of Wall Street’? Martin Scorsese fue acusado por sus detractores de glorificar la bestialidad de Wall Street, con algunos tomando a Jordan Belfort (Leonardo DiCaprio) como un carismático ejemplo a seguir. Por supuesto, los años le han dado la razón a Scorsese: ‘The Wolf Of Wall Street’ es una comedia, sí, pero una hecha con profundo desprecio por los hombrecitos impotentes y superficiales que llevaron al mundo a la ruina. Hay algo escalofriante en la forma en la que el director se zambulle en los excesos de la elite, ofreciendo un desfile de crueldad y horrores disfrazados de sátira histriónica. Considerando cómo se ha desenvuelto el mundo en los años posteriores, quizás debimos escuchar su advertencia.

15.- Phantom Thread (Dir: Paul Thomas Anderson, 2017)

Hay personas que extrañan el humor más maníaco e irreverente de películas como ‘Boogie Nights’ y ‘Punch Drunk Love’, antes de que Paul Thomas Anderson se volviese uno de los formalistas más ambiciosos del cine con ‘There Will Be Blood’ (2007). Esas personas probablemente no le han prestado suficiente atención a ‘Phantom Thread’, una película que se presenta como un romance de vestuarios pero que en el fondo es quizás la comedia más lasciva que el director haya puesto en cinta. La trama, acerca de un obsesivo y controlador diseñador y su romance con una mesera aparentemente ingenua pero determinada, es casi una deconstrucción del ‘genio masculino’ y un estudio perverso acerca de las dinámicas de poder en una relación de pareja, con el mejor actor de su generación, Daniel Day Lewis, dando una actuación final para la posteridad, y la novata Vicky Krieps igualándolo en cada escena. Brillante.

14.- Lady Bird (Dir: Greta Gerwig, 2018)

Greta Gerwig ya era una de las actrices y guionistas más destacadas de su generación cuando dirigió ‘Lady Bird’, pero su primera cinta detrás de cámara dejó en claro que también se trata de una cineasta excepcional. Comedias sobre el período turbulento y hormonal que significa la adolescencia no han faltado en esta década (véase también: ‘Eight Grade’, ‘Booksmart’), pero ‘Lady Bird’ encuentra algo nuevo y honesto que decir a través de la relación entre una adolescente rebelde y su sobreprotectora madre, la cual es representada de forma hilarante e incómoda, pero siempre con la perspectiva de personas reales que viven y respiran, que hablan de forma incisiva pero natural, y que viven situaciones ingeniosas y fascinantes. Perfecta.

13.- Gloria (Dir: Sebastián Lelio, 2013)

Fue ‘Una Mujer Fantástica’ la película de Sebastián Lelio que le dio a Chile su primer Óscar por largometraje, pero es difícil superar a ‘Gloria’. Lelio siempre ha brillado en sus estudios sobre personajes dolorosamente humanos, y el rol titular de ‘Gloria’, interpretado con feroz vida por Paulina García, es quizás su creación más perdurable. La película sobre una mujer de mediana edad exuda empatía y sinceridad, con un ojo por los detalles y un cariño genuino por la persona al centro de su trama, sus deseos y ambiciones. No por nada el remake estadounidense (hecho por Lelio también) convocó a talentos como Julianne Moore y John Turturro: Esta es una historia como pocas se han contado en el cine.

12.- Boyhood (Dir: Richard Linklater, 2014)

‘Boyhood’ sigue siendo uno de los experimentos más ambiciosos que se hayan puesto en la gran pantalla, filmada desde el 2001 hasta el 2013 para retratar de forma genuina el paso del tiempo sobre sus personajes. Lo novedoso de su producción opacó un poco que Richard Linklater, el genio detrás de películas tan distintas como ‘Dazed And Confused’, ‘School Of Rock’ y la trilogía ‘Before Sunrise’, la acompañó de una narrativa que se condice con su extenso período de grabación, registrando los pequeños momentos que marcan a una vida en crecimiento por más de una década. Algunos podrán decir que en ‘Boyhood’ no pasa mucho, lo que es un tanto cierto, pero su magia está en los detallitos que forman a una persona.

11.- The Babadook (Dir: Jennifer Kent, 2014)

Años después de la muerte de su marido, quien falleció en un accidente de tránsito conduciéndola al hospital para dar a luz, una deprimida madre cuida de su excéntrico hijo en una sombría casa en Australia. Cuando un macabro libro infantil sugiere de que su hogar está siendo poseído por una criatura malévola, la madre no sabe si se encuentra siendo víctima de una fuerza sobrenatural o sobre sus propios pensamientos violentos en cuanto a su niño. La mejor película de terror de esta década logra meterse en tu cabeza sin sustos repentinos ni explosiones de violencia, sino que dejando que sus escalofriantes ideas crezcan de forma gradual, tal como el monstruo titular, resultando en un relato devastador sobre los efectos psicológicos de la pérdida, la tristeza y la emoción reprimida.

10.- Inception (Dir: Christopher Nolan, 2010)

Lo que diferencia a Christopher Nolan de otros ingenios del cine contemporáneo es que el tipo no resiste dotar a sus cerebrales conceptos de un corazón palpitante. En ese sentido, ‘Inception’ no es una película fundamental por sus ambiciosos efectos especiales ni por ese misterio eterno de su desenlace (aunque ayudan, obvio), sino que porque Nolan por Dom Cobb (Leonardo DiCaprio), un hombre desesperado por enmendar los pecados de su pasado y atrapado entre la realidad y la ficción ¿Es una metáfora sobre el cineasta en sí, o sobre el arte de hacer cine? Las interpretaciones son múltiples, pero ‘Inception’ nunca sacrifica ni su acción urgente ni sus pensamientos más elaborados para construir una de las cintas de alto presupuesto más inteligentes de esta década.

9.- Her (Dir: Spike Jonze, 2013)

Mientras que la mayoría de las películas sobre las relaciones entre humanos e inteligencia artificial se sostienen en base a paranoia tecnológica y el lado más siniestro de esta simbiosis, Spike Jonze tuvo la desquiciada idea de hacer una cinta no solo en donde un hombre y un software inteligente entablan una imposiblemente dulce relación amorosa, sino que además propone que esta misma inteligencia artificial termina sintiendo de forma más compleja, profunda y pura que cualquier ser humano. Jonze siempre ha sido de conceptos grandilocuentes en su creatividad (véase también: ‘Being John Malkovich’, ‘Adaptation’), pero nunca antes había revelado tanto su corazón como en ‘Her’.

8.- The Irishman (Dir: Martin Scorsese, 2019)

Y obvio que Scorsese iba a cerrar la década recordándonos que es un maldito genio. Lo hizo, de paso, subvirtiendo el género cinematográfico por el que quizás es más conocido (la cinta de crimen) y produciendo una elegía definitiva a los antihéroes violentos que han plagado su filmografía. A años luz del frenetismo de cintas como ‘GoodFellas’ o ‘The Wolf Of Wall Street’, las 3 horas y media de ‘The Irishman’ revelan a un Scorsese más meditativo que nunca, reuniéndose con su eterna musa Robert De Niro (además de Joe Pesci) y reclutando por primera vez a Al Pacino para contar la historia de Frank ‘El Irlandés’ Sheeran, un sicario de la mafia tan desapegado de su propia monstruosidad que al final de su vida parece más perplejo que cualquier otra cosa por su soledad deprimente. Scorsese malabarea reflexiones sobre legado, violencia y mortalidad en una película que tiene más en común con sus parábolas religiosas que anteriores relatos de mafiosos, resultando en una de las películas más tristes y poderosas de su carrera.

7.-  Moonlight (Dir: Barry Jenkins, 2016)

El cine es, antes que todo, un ejercicio de empatía, y ninguna película fue tan dolorosamente empática en esta década como ‘Moonlight’. Siguiendo la vida de un afroamericano marginal en tres etapas distintas (niñez, adolescencia y temprana adultez), Jenkins revela la vida de personajes que rara vez tienen representación en pantalla, con un protagonista que debe reconciliar un entorno rodeado de violencia y crueldad con la ternura que figuras clave le otorgan, todo esto mientras aprende a aceptar (o esconder) su sexualidad frente a un mundo que no la entiende. Dolorosa e imposiblemente bella al mismo tiempo, es una de las historias más fundamentales del cine en nuestra época.

6.- Burning (Dir: Lee Chang-dong, 2018)

Lee Chang-dong era un destacado novelista en su natal Corea del Sur antes de triunfar como cineasta, y se nota. ‘Burning’, su obra maestra, procede con una meticulosidad lírica, y la cantidad de ideas que baraja en 2 horas y 40 minutos de duración es impresionante. La trama es engañosamente simple: Un joven de escasos recursos se reencuentra con una antigua compañera de escuela, entablando una relación romántica que se ve interrumpida por la aparición de un misterioso y atractivo hombre de privilegios. Lo que comienza como una parábola de clases (al igual que nosotros, Corea es un país profundamente desigual) da pie a exploraciones más macabras sobre masculinidad tóxica, expectativas sociales, frustración sexual, privilegio, legados familiares y autodeterminación, terminando con una de las conclusiones más impactantes que se hayan visto en el último tiempo.

5.- Inside Llewyn Davis (Dir: Joel & Ethan Coen, 2013)

Los Coen han montado una carrera en base a perdedores, pero nunca le han otorgado tanta empatía  a ninguno de sus pobres diablos como a Llewyn Davis. Sí, el personaje interpretado por Oscar Isaac, un fracasado músico en la escena folk de los años 60s, es tanto víctima de las circunstancias (una industria cambiante) como de su propio comportamiento (el tipo es genuinamente un cretino), pero a diferencia de otros ejercicios en crueldad cósmica como ‘A Serious Man’ o ‘Burn After Reading’, los Coen parecen ver a Davis con genuina tristeza, la encarnación del principio de que el talento y la perseverancia no se traducen en éxito en un universo cruel e indiferente.

4.- The Social Network (Dir: David Fincher, 2010)

¿Se acuerdan del debate sobre si ‘The Social Network’ estaba siendo demasiado dura con Mark Zuckerberg y Facebook? A casi 1 década de su estreno, la mejor película de David Fincher es casi siniestra en la forma en la que predijo el alza nociva de las redes sociales y la crueldad performativa con las que nos tratamos los unos a los otros cuando ver o escuchar a una persona ya no es necesario para comunicarse. En la interpretación de Jesse Eisenberg, el fundador de Facebook es un Charles Foster Kane para estos tiempos, un hombre frustrado, mezquino y sediento de reconocimiento que impulsa una revolución tecnológica como ninguna otra en base a principios vengativos, y termina aislando a todos quienes alguna vez lo quisieron en el proceso. Puede que el verdadero Zuckerberg no sea tan maquiavélico ni trágico, pero en una era en donde Facebook es nombrado como uno de los responsables en erosionar las bases de la democracia, ‘The Social Network’ se siente más relevante que nunca.

3.- The Tree Of Life (Dir: Terrence Malick, 2010)

No hay cineasta con una visión más única y entregadamente espiritual del arte de hacer películas como Terrence Malick, pero el cineasta nunca había revelado de forma más directa lo que lo mueve como lo hizo en ‘The Tree Of Life’. Su película más autobiográfica (y quizás la mejor), ‘The Tree Of Life’ tiene las agallas de enmarcar la vida de una familia en el Texas suburbano de los años 50 en el contexto del origen del universo y de la vida misma. Funcionando con la lógica en la que operan los sueños y los recuerdos, cada escena parece flotar en el aire, manteniendo el diálogo al mínimo mientras se rescatan momentos furtivos y formativos, desde el dolor escondido de un padre severo a la gracia casi divina de una madre y su amor infinito. Su pretensión generó una reacción divisiva tras su estreno en Cannes (aunque ganó la Palma de Oro), pero con cada año que pasa, ‘The Tree Of Life’ revela nuevas capas, nuevas meditaciones, nuevos detalles que la hacen el extraño caso de ser una película que no deja de entregar nunca. Tal como Malick lo habría querido, probablemente.

2.- Mad Max: Fury Road (Dir: George Miller, 2015)

¿Cuándo fue la última vez que la cuarta parte de una saga fue también su mejor momento? Más difícil aun ¿Cuándo fue la última vez que la cuarta parte de una saga se convirtió de forma casi instantánea en un logro de la pantalla grande? ‘Mad Max: Fury Road’ es tan enferma de buena que hasta los Oscar tuvieron que poner de lado su prejuicio ante el cine de acción, concediéndole múltiples nominaciones en el 2016 (perdió contra ‘The Revenant’ porque el mundo es injusto). George Miller volvió a la franquicia que lo hizo famoso a 30 años de su anterior entrega, actualizando las secuencias exhilarantes de la trilogía original con una puesta en escena casi imposible en su ambición, alucinante en su coreografía y con instancias de tanto ingenio cinematográfico que simplemente se te acelera el corazón. Tom Hardy toma el rol titular que Mel Gibson hizo leyenda y lo convierte en suyo, pero la película pertenece a Charlize Theron como la mujer que inspira un osado escape de un grupo de esclavas sexuales a través del mundo post-apocalíptico de Miller. Optando por efectos prácticos por sobre pantallas verdes, ninguna cinta de acción hizo mejor equilibrio entre entretenimiento puro y arte durante esta década.

1.- The Master (Dir: Paul Thomas Anderson, 2012)

Paul Thomas Anderson, quizás el mejor director de cine trabajando hoy, arrancó la década con una consolidándose como tal. Combinando la energía maníaca de ‘Magnolia’ y ‘Boogie Nights’ con la intimidad de ‘Punch Drunk Love’ y la grandilocuencia histórica de la magistral ‘There Will Be Blood’, ‘The Master’ es la culminación de una filmografía impecable. Su trama parece dramatizar los eventos que llevaron a la fundación de la Iglesia de la Cienciología (nunca nombrada como tal en la cinta), pero el director no está interesado en una sátira religiosa, sino que en la turbulenta relación entre un inestable y violento veterano de la Segunda Guerra Mundial (Joaquin Phoenix, nunca mejor) y el carismático charlatán al frente del emergente movimiento teológico (Philip Seymour Hoffman, en la mejor actuación dentro de una carrera llena de puntos brillantes). Anderson parece estar fascinado por estas almas perdidas en la era de la posguerra, quizás encarnaciones de un mundo anonadado y en búsqueda de significado y una  ruta a seguir tras haber presenciado actos de maldad indescriptibles. Quizás son también 2 formas distintas de ver la masculinidad, ninguna de las 2 particularmente favorable: El lado animalista y volátil contra el carisma vacío y el intelecto embustero. Quizás es realmente una comedia negra acerca de gente terrible que se necesita la una a la otra pese a que también garantizan su mutua destrucción. A 8 años, ‘The Master’ todavía no termina de revelar todos sus misterios, pero como ejercicio de dirección, actuación, guion y fotografía, es simplemente insuperable.

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Tags: cine