Sonar FM

Descarga la app de Sonar FM

Click acá para ir directamente al contenido

Miércoles 18 de noviembre de 2020

¿Vale la pena? Probamos la PlayStation 5 y estas son nuestras primeras impresiones

¿Vale la pena? Probamos la PlayStation 5 y estas son nuestras primeras impresiones|¿Vale la pena? Probamos la PlayStation 5 y estas son nuestras primeras impresiones|¿Vale la pena? Probamos la PlayStation 5 y estas son nuestras primeras impresiones|¿Vale la pena? Probamos la PlayStation 5 y estas son nuestras primeras impresiones

A un día del lanzamiento en Chile y todo el mundo, te contamos lo bueno, lo malo y lo incierto de la nueva consola de Sony.

Por Esteban Sánchez

La filosofía PlayStation es hoy más evidente (y mejor trabajada) que nunca en esta nueva generación. La quinta entrega de la consola de Sony apuesta todo a ser un elemento más dentro de los equipos que pueden ofrecerte entretención en tu casa. Y ojalá el único. Busca que tengas tu música, tus películas, aplicaciones y, por supuesto, tus videojuegos en un solo aparato.

Quizás de ahí su arquitectura, que te guste o no, pretende un diseño que luzca en tu casa, que llame la atención. De ahí, quizás, que los creadores hayan optado por dejar fuera de esta consola el navegador web y la compatibilidad con la resolución 1440p (la de la mayoría de los monitores gamer). Es que Sony quiere que uses la PlayStation 5 en tu televisor, viviendo esa experiencia donde el ocio te abre múltiples puertas de entretenimiento, casi como si hicieras “zapping”.

De una interfaz limpia, donde los íconos quedan relegados, pequeños en la parte superior, y el centro de la pantalla es usada por el arte, gráficas o imágenes del juego o la app en la que estés, la PlayStation 5 invita a pasearte rápida y fácilmente por aplicaciones como Disney+, Spotify, Youtube o Netflix. Obvio, también por los títulos que quieras jugar, sean de la nueva PS5 o de tu anterior PS4.

Y acá hay un tema: la transferencia de esos datos. Mucho se habló sobre lo lento que era el traspaso de información de la PS4 a la PS5 usando la misma red Wifi y lo comprobé. El sistema no funciona bien y los tiempos estimados son ridículos. Siempre será mejor hacerlo desde la nube, pero si no todo está guardado ahí, te recomiendo usar un cable ethernet.

Una vez pasados los datos, nos encontramos con lo sorprendente. Podemos jugar e inmediatamente notamos que el disco duro SSD de la PlayStation 5 inicia los juegos nuevos inmediatamente y los antiguos reduciendo bastante el tiempo de espera entre la carga y el comienzo. Las gráficas de títulos anteriores mejoran, sobre todo, al probar juegos como “Ghost of Tsushima” o “God of War” (el de 2018). Los nuevos se ven alucinantes. El trabajo de Sony con el raytracing o trazado de rayos es asombroso. Para lo que está hecho- que es mejorar sombras, luces, reflejos e iluminación en general- se consigue cabalmente. Esto, en los juegos que hemos probado y de los que pronto les tendremos más detalles.

De lo que no podemos dejar de hablar es de Astro’s Playroom, el juego gratuito de PlayStation 5 que sorprende por su gráfica, jugabilidad, guiños, reminiscencias y homenajes que Sony hace a sus consolas anteriores y la historia PS. Llega a emocionar.

Sin embargo, lo más importante de todo esto es el DualSense: el nuevo control.

Es, hasta acá, lo más sorprendente de la consola. Un mando que vibra por todas partes de forma localizada e independiente o de manera general; botones que se tornan rígidos dependiendo de cuánta tensión o fuerza debamos aplicar a los elementos con los que interactuamos en el juego; joysticks que parecieran resistirse o relajarse según sea la superficie en la que nuestro personaje camine. Esas características básicas hacen de este DualSense una especie de extensión de nuestra mano y se siente como si de verdad nuestros dedos estuvieran viviendo la experiencia dentro de la pantalla. Realmente alucinante. A eso sumemos el micrófono incorporado y un altavoz mejorado, aunque se siente así de bien con Astro’s Playroom. Dependerá de los desarrolladores de juegos qué tanto uso se le dará a las capacidades del control.

La ergonomía del DualSense se siente más sólida que su antecesor el DualSchock. Es más robusto, más imponente y a su vez más cómodo. Sin embargo, esto contrasta con la propia nueva consola. El diseño y su arte, es una cuestión, pero para lo que no está pensada la forma de la PlayStation 5 es para ser manipulada. Se siente pesada y frágil a la vez y su figura no es muy amigable con las manos. Pese a esto, la instalación de la base, por ejemplo, es algo sencilla tanto para su posición vertical como la horizontal. En ambas posiciones la consola es muy silenciosa cuando está funcionando, salvo por el lector de discos, que tiene los ruidos que este tipo de cosas tiene. Aunque, al fin, ver una película directamente de un BluRay es agradable gracias a un menú coherente y bien hecho. Una deuda saldada.

Después de todas estas pruebas, el equipo no se calienta y eso es bueno, aunque resulta algo lógico considerando que la mayor parte de la estructura de la consola es justamente el sistema de refrigeración y el de ventilación.

La PlayStation 5 se ve y se siente de nueva generación y apuesta por ser una excelente consola, pero corre el riesgo de quedar relegada a un buen intento si, por ejemplo, los desarrolladores de videojuegos no aprovechan las mejoras que la PS5 ofrece en sus gráficas, audio y en el propio control DualSense. Y para eso, necesitamos jugar más.

SEGUIR LEYENDO