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Lunes 5 de octubre de 2020

Ranking Sonar: Ordenamos las películas de Christopher Nolan de 'menos a más buena'

Revisamos parte de la filmografía de uno de los mejores cineastas de la actualidad.

Por Ignacio De La Maza

Tras su estreno, la crítica aseguró que Dunkerque era la mejor película de Christopher Nolan hasta esa fecha. La declaración no era menor, considerando que el británico es uno de los mejores cineastas de su generación, un artista que ha sabido reconciliar los impulsos más racionales e idiosincráticos del cine de autor con la necesidad de acelerar el corazón del espectador a través de espectáculos visuales y narrativos propios de las más grandes producciones de Hollywood.

Ninguna de las películas que ha hecho durante su vida puede ser calificada como un fracaso y mucho menos como mala. Sin embargo, si hay mejores esfuerzos que otros dentro de su filmografía. En un ejercicio subjetivo, arbitrario y evidentemente mutable: Ordenamos gran parte de sus obras de la ‘peor’ a la ‘mejor’.

Por supuesto, como todo ranking de este tipo, el ejercicio es más que nada argumentativo y personal, por lo que obviamente cambiará de fanático a fanático. Opiniones contrarias son bienvenidas, pero siempre justificando la respuesta. Aquí lo importante es dar luces sobre una de las filmografías definitivas del siglo XXI. Sin más preámbulos, aquí comienza el listado:

Following (1998)

El debut de larga duración de Nolan es más un impresionante ejercicio técnico y formal que una cinta completamente realizada. Filmada con un presupuesto de tan solo 6.000 dólares, Following cuenta la historia de un joven que sigue a otras personas por las calles de Londres para encontrar inspiración para una novela, eventualmente viéndose involucrado en un submundo criminal del cual no podrá escapar. Nolan hizo de director, guionista, montajista y director de fotografía para ahorrarse costos, además de utilizar casi exclusivamente la luz natural para iluminar sus escenas y filmar principalmente en casas de amigos. El resultado es un noir crudo y retorcido que sabe cómo generar suspenso, no tanto cómo resolverse. De todos modos, la técnica desplegada indicó inmediatamente que Nolan era uno de los cineastas más prometedores de su generación. El tipo sabía lo que estaba haciendo.

The Dark Knight Rises (2012)

Antes de que pongan el grito en el cielo: Me gusta The Dark Knight Rises. Me encanta The Dark Knight Rises. Salí del cine con una sonrisa imposible de sacar cuando la vi. Habiendo dicho eso, es innegable que la película es más desastrosa que las dos obras maestras que le precedieron. The Dark Knight Rises tiene muchas ideas en la cabeza: El privilegio de la clase acomodada, los errores del pasado que vuelven a atormentarte, la sed de venganza ciega, la forma en la que el trauma nos moldea y la naturaleza del heroísmo. Sin embargo, ninguna es desarrollada con suficiente claridad, y el resultado es una aventura adictiva pero algo incoherente acerca de un Bruce Wayne que debe lidiar con su legado como el Hombre Murciélago mientras un villano con lazos a su pasado amenaza con destruir todo lo que le queda en la vida. También hay discursos que van y vienen sobre bombas nucleares, tomarse el poder por las armas, un software para borrar el historial criminal de una persona, intriga corporativa y una prisión inescapable en mitad de lo que parece ser Medio Oriente. Nolan apunta al cielo y queda algo corto, dejando en el camino numerosos hoyos de trama y una narrativa cada vez más enredada, llena de personajes con agendas que quedan sin resolver y algunos giros realmente convenientes. Sin embargo, al final vale la pena ver la conclusión de la trilogía de Batman más fascinante que se haya visto en la gran pantalla. Además, la pelea cuerpo a cuerpo entre el Hombre Murciélago y el intimidante Bane es una de las secuencias más tensas y brutales que el director haya puesto en pantalla.

Insomnia (2002)

Considerando su status como uno de los artesanos más grandilocuentes y espectaculares de Hollywood, es difícil decir que Christopher Nolan es ‘subvalorado’, pero Insomnia sí es ridículamente ninguneada en comparación al resto de la filmografía del artista. El único remake en el repertorio del británico, Insomnia es un thriller psicológico empapado por la obsesión del cineasta con la percepción de la realidad y el trauma emocional. Al Pacino da lo que probablemente es su última actuación magistral como un detective con pasado turbulento que llega a un pequeño pueblo de Alaska para investigar el brutal asesinato de una joven. La hostoria se complica cuando el personaje de Pacino asesina de forma supuestamente accidental a su compañero, quien estaba listo para testificar en su contra por casos de corrupción. Con el asesino de la joven como único testigo (un fantástico Robin Williams), policía y criminal entablan una compleja relación en donde ambos son gato y ratón al mismo tiempo. Insomnia es una película modesta en comparación a otros thrillers de Nolan, pero nunca el director ha vuelto a hacer una cinta tan pequeñamente ambiciosa, una en donde incluso el ambiente parece tener motivos siniestros (el pueblo en donde transcurre la historia tiene luz de día perpetua,  un reflejo de la presión y culpa que degrada el estado mental del personaje de Pacino). Una obra de moralidad compleja y tensa, Insomnia es un triunfo que vale la pena revisitar.

Memento (2000)

En otros días, probablemente Memento estaría más arriba en esta lista. Después de todo, el salto entre Following y esta película es comparable con el que dio Radiohead entre Pablo Honey y The Bends. El thriller centrado en un amnésico Guy Pearce que intenta dilucidar la verdad tras el asesinato de su esposa es probablemente el logro narrativo más grande en la carrera de Nolan, una obra de suspenso que no solo juega con la estructura cronológica sino que transforma este ejercicio en parte fundamental de la trama, una manera de presentar a la audiencia el estado mental de un hombre incapaz de formar nuevos recuerdos y cuyo acceso a la información está constantemente limitado por esto. Memento quizás es la declaración de principios más grande en la filmografía del director, introduciendo motivos que más tarde serían la base de sus producciones. La culpa, la memoria, la percepción, la identidad y el poder destructivo de la venganza son todos puntos que el director desarrollaría aún más en sus próximas entregas (incluso el motivo de familiares muertos que inspiran una ira asesina en los protagonistas).

Interstellar (2014)

De la misma manera en que algunos argumentarán que Memento debería estar más arriba en la lista, son varios los que dirán que Interstellar merece bajar algunos escalones. Pocas películas de Nolan han generado un odio más desmedido (e injustificado) que su épica obra espacial, la película más grandilocuente y descaradamente emotiva que el racionalista más grande de Hollywood haya hecho. En su momento, la cinta sobre un hombre que debe viajar fuera de nuestra galaxia para encontrar un nuevo planeta habitable por la humanidad generó rencillas entre quienes la encontraron un majestuoso espectáculo cinematográfico (hola) y quienes se vieron repelidos por su sentimentalidad a flor de piel y su falta de rigor científico. Sin embargo, lo que Nolan hizo con Interstellar casi un milagro, uno que debe ser admirado incluso si no es apreciado: Un blockbuster gigantesco, narrativamente ambicioso y visualmente alucinante, acerca del poder trascendental del amor y su carácter casi darwiniano como única esperanza de nuestra supervivencia como especie. Sí, el diálogo es algo expositivo para su propio bien, pero no por eso es menos sincero en sus intenciones. Nolan quería entregar un mensaje simple pero poderoso, e hizo una película de alto calibre que de todos modos no esconde su palpitante corazón ¿Qué otro blockbuster moderno puede decir lo mismo?

Batman Begins (2005)

Y aquí estamos, la película que cambió la historia del cine contemporáneo. Es fácil caer en hipérboles para describir a Batman Begins, pero es probable que la primera parte de la trilogía del justiciero enmascarado dirigida por Nolan se merezca cada uno de esos elogios. Cuesta pensar en otro director cuyo estilo personal se haya fusionado de forma más delicada y profunda con una producción de alto presupuesto (La Spider-Man de Sam Raimi se viene a la cabeza, pero sería), pero el director dio un golpe inaudito al convertir la historia de origen del Hombre Murciélago en un lienzo para plasmar sus propias obsesiones tanto formales como narrativas ¿Qué otra cinta de superhéroes ha jugado con los espacios y tiempos cronológicos de la forma en que Batman Begins lo hace? En vez de limitarse a retratar una vez más la archiconocida motivación de Bruce Wayne para empezar a vestirse de Murciélago, Nolan está más interesado en el simbolismo de la mitología de Batman: El miedo como fuerza motivadora para actos de bondad como de crueldad extrema. Ningún otro director se ha atrevido a explorar de forma tan profunda la psiquis del superhéroe, descubriendo la humanidad y, por tanto, la falencia inherente de Batman y la necesidad de encontrar un objetivo más grande en la vida que la venganza personal para realmente convertirse en el héroe que Gotham necesita y en el hombre que nació para ser. Sumado a esto está la cinematografía sombría de Wally Pfister y actuaciones magistrales de todo el reparto, Batman Begins fue la prueba de que el género de superhéroes estaba ad portas de una maduración autoral que se sigue viviendo hasta el día de hoy.

The Prestige (2006)

Voy a ser honesto aquí: Hay días en que pongo a The Prestige cerca del fondo de la filmografía de Nolan. Siento que la historia progresa de forma menos orgánica que la de sus mejores momentos, mientras que sus giros los encuentro poco satisfactorios en comparación a otras revelaciones de su repertorio. Sin embargo, la cinta es también la declaración de principios más clara de uno de los mejores cineastas modernos, un plano a través del cual se pueden entender casi todas sus obras hasta el día de hoy. Incluso más que Memento, la narrativa de The Prestige se retroalimenta con su estructura de tal forma que es imposible entender una sin considerar la otra. La historia puede parecer un simple cuento de moralidad entre dos magos rivales cuyo deseo de superar al otro termina destruyendo la vida de ambos, una vez más posicionando la venganza y la obsesión como fuerzas devastadoras dentro de la filmografía de Nolan. Sin embargo, su mayor logro es su reflexión sobre ‘el cine como truco de magia’ en 3 partes: El momento en donde se presenta la premisa, el momento en donde esta es transformada en algo inesperado y el momento en donde esta es cerrada de forma espectacular. No solo The Prestige puede ser entendida de esta forma: Todas las películas de Christopher Nolan e incluso su trilogía de Batman se pueden analizar infinitamente bajo esta estructura. El haber transformado el arte de contar historias y hacer cine en una película que además funciona como una historia contenida de obsesión tóxica hace de The Prestige una obra maestra.

Inception (2010)

¿Existe una megaproducción durante esta década que haya sido más analizada, discutida y parodiada que Inception? Probablemente no, y si lo hay, de seguro no tuvo el impacto cultural que la película más ambiciosa de Nolan tuvo en su momento. Inception es la mayor representación de la dualidad intrínseca del director entre intelectualidad formal y espectáculo masivo, aplicando racionalidad y reglas al mundo subconsciente. Los ‘sueños’ según Christopher Nolan no son caóticas y difuminadas imágenes que van y vienen, sino que escenarios concretos que reflejan la realidad según la percepción y la identidad de quien los tiene. Un Leonardo DiCaprio al tope de sus capacidades (digan lo que quieran de El Lobo De Wall Street, pero la mejor actuación de Leo está aquí) encabeza a un grupo de criminales de alto calibre especializados en ‘robar’ información directamente de las mentes que las albergan, los que se enfrentan a un nuevo desafío al ser encargados de cometer el acto en reversa: Implantar una idea ajena en la cabeza de otra persona. La historia le permite a Nolan volverse deliciosamente indulgente en su uso de imaginería subjetiva y diálogo expositivo, pero lo que convierte a Inception en una megaproducción como ninguna otra es el corazón debajo de cualquier complejidad narrativa. Al final del día, Inception es una historia acerca del remordimiento y cómo este afecta la forma en la que vemos al mundo.  También es una reflexión acerca del cine como acto de imaginación subjetiva, siguiendo la línea de comentarios metalingüísticos sobre el séptimo arte que Nolan exploró en The Prestige. Inception es finalmente un ideal de blockbuster: Una película compleja, intelectual, visualmente impresionante, espectacular, adictiva, enigmática y emotiva. No hay otro cineasta actual que podría haberla hecho.

The Dark Knight (2008)

En ningún solo momento de The Dark Knight se menciona que Bruce Wayne se hizo Batman por la muerte de sus padres. De hecho, en ningún momento de The Dark Knight se hace mayor referencia a los eventos de Batman Begins. Solo ese aspecto convierte a la secuela de Christopher Nolan en la película más atípica del Hombre Murciélago y la mejor cinta de superhéroes que jamás se haya realizado. The Dark Knight es tan revolucionaria porque se atreve a deconstruir todo el mito sobre Batman, despojando el contexto de su origen para enfocarse en la naturaleza de la violencia y las medidas extremas a las que somos capaces de llegar para enfrentarla. El Guasón no solo es un personaje brillante por la actuación legendaria del fallecido Heath Ledger, sino porque el antagonista histórico de Batman es convertido en la otra cara de la moneda del murciélago: La encarnación de la crueldad imparable, un hombre sin reglas ni moral, cuyo trauma pasado alimenta una sed de caos y no de nobleza. Lo que podría haber sido otra aventura del justiciero enmascarado se convierte en una clásica obra de moralidad de Nolan, que convierte el tono de Batman Begins en algo aún más sombrío mientras documenta cómo la maldad se apodera incluso de los personajes más heroicos en momentos desesperados. Trágica en un sentido Shakespeariano pero no por eso menos alucinante, The Dark Knight es más que una película de Batman: Es una película de Christopher Nolan, y la mejor que ha realizado hasta hoy.

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