Sonar FM

Descarga la app de Sonar FM

Click acá para ir directamente al contenido

Viernes 4 de septiembre de 2020

Netlflix acaba de estrenar lo que probablemente es la mejor película del año

Charlie Kaufman, el genio neurótico de cine contemporáneo, vuelve en formato pantalla chica con 'I'm Thinking Of Ending Things', su cinta más ambiciosa hasta la fecha.

"Al final, por supuesto que terminas convirtiéndote en ti mismo". La cita del fallecito escritor David Foster Wallace, que da título al libro de no ficción de David Lipsky sobre sus conversaciones con el autor, existe en su contexto original como un optimismo resignado. Sin embargo, podríamos apostar que Charlie Kaufman la entiende de una manera algo más siniestra. Después de todo, la mente maestra detrás de películas como 'Being John Malkovich', 'Adaptation', 'Eternal Sunshine Of The Spotless Mind' y 'Synecdoche, New York' ha construido una carrera en base al concepto aterrador de no poder escapar de ti mismo, de la finalidad ineludible de que la única experiencia concreta es la que existe dentro de tu propia cabeza.

'I'm Thinking Of Ending Things', su nueva película estrenada a través de Netflix, es quizás su tesis más radical al respecto, una cinta tan ambiciosa y abiertamente antagónica que su ejercicio anterior, la desgarradora 'Anomalisa', parezca un capítulo de Plaza Sésamo. Adaptada de la pequeña novela de Iain Reid del mismo nombre, 'I'm Thinking Of Ending Things' es un viaje aterrador, trágico y perturbador a través de la naturaleza de la subjetividad. También es probablemente la mejor película del año.

Al igual que la novela, la trama es simple, aunque mientras menos se sepa mejor: Una joven mujer (Jessie Buckley, de 'Chernobyl') acompaña a su novio Jake (Jesse Plemons, 'Breaking Bad') en un viaje en carretera a través de una tarde invernal para conocer a sus padres. Ella está pensando en terminar las cosas (otra declaración de finalidad que surge de forma nerviosa y frecuente), aunque le cuesta explicar por qué. De hecho, tiene problemas para explicar hasta los aspectos más mundanos de su vida. Su nombre cambia de escena a escena, como también su trabajo y sus recuerdos sobre básicamente lo que sea. Kaufman, siempre efectivo a la hora de armar pesadillas impresionistas, te sacude inmediatamente con la realización de que la joven mujer parece ser incapaz de autodeterminación pese a que su monólogo interno y su perspectiva alimentan la trama de toda la película. Pero bueno, quiere terminar las cosas. Eso lo sabe. No sabe cómo lo sabe, pero lo sabe.

Las cosas se se sienten tensas desde el comienzo, pero solo se ponen más extrañas cuando la pareja llega a su destino, en donde son recibidos por una secuencia digna de David Lynch y o 'The Twilight Zone', con los padres de Jake (David Thewlis y Toni Collette) demostrando ser un par amenazadoramente excéntrico, propenso a sonrisas demasiado pronunciadas o risas incómodamente largas, y eso es antes de que la linealidad temporal de la trama empiece a implosionar frente a los ojos de la audiencia. Entre medio hay conversaciones filosóficas, reflexiones sobre la identidad y el arte, referencias insólitas a viejos musicales, secuencias animadas y frecuentes cortes a la historia de un conserje de escuela que parece estar más involucrado con la trama de lo que inicialmente parece. Las preguntas se acumulan y las respuestas se vuelven cada vez más elusivas ¿Quién es realmente la joven mujer? ¿Quién es Jake? ¿Podemos confiar en su perspectiva? ¿Existen realmente? El desenlace que Kaufman propone es más abstracto que el de la novela, pero también sugiere algo mucho más horrible y triste.

"No puedes fingir un pensamiento" es una frase que resalta como una herida abierta. Una vez más: Si hay una sola cosa cierta en esta vida, es la posibilidad de escapar de ti mismo. Kaufman no lo ve como algo optimista (de nuevo, esta debe ser la película más aterradora del año), pero tampoco le niega empatía a sus personajes, a sus neurosis y a su incapacidad de conexión. Incluso más que en 'Anomalisa', en donde un hombre en plena crisis existencial percibía a todas las personas con el mismo rostro y la misma voz, 'I'm Thinking Of Ending Things' parece existir exclusivamente en el plano de la propia psiquis, eterna y sofocante. Buscar respuestas es ir contra el propósito: Lo que parece sugerir, de forma más antagónica pero jugada que nunca, es que nada es comprensible más allá de nuestro propio interior. 

SEGUIR LEYENDO
Tags: netflix