RECOMENDADO SONAR | 17 discos que demuestran que el 2017 ha sido increíble para la música

16/10/2017

RECOMENDADO SONAR | 17 discos que demuestran que el 2017 ha sido increíble para la música

Un recordatorio de que el rock sigue tan vivo como siempre en el siglo XXI.

Por Ignacio De La Maza

‘Ya no los hacen como antes’, es la excusa que le escuchas frecuentemente a melómanos demasiado flojos (o, peor aún, testarudos) como para molestarse en ponerle una oreja a los sonidos que están dando vueltas por estos días. 

Por más que algunos vaticinen de forma apocalíptica la muerte del rock y las guitarras, todas las semanas existe uno que otro lanzamiento que demuestra que se sigue haciendo música francamente increíble en este sentido. 

Dejando en claro que en este 2017 el rock sigue vivo y saludable, aquí te recomendamos 8 discos de la temporada que han capturado nuestro interés (y que quizás no conoces) ¡Se libre de recomendarnos los que hemos pasado por alto!.

Spoon – Hot Thoughts

Imagen foto_00000001

Reconocidos como una de las bandas de rock más consistentes de Norteamérica, Spoon no tiene ningún disco malo, y al menos la mitad de ellos son pequeñas obras maestras. ‘Hot Thoughts’ no es su mejor trabajo precisamente, pero de todos modos está lleno de ritmos urgentes, guitarras atrevidas y letras ingeniosas. Es un recuerdo sólido de que el rock moderno puede ser brutalmente entretenido.

Father John Misty – Pure Comedy

Imagen foto_00000002

La presidencia de Donald Trump no ha resultado en la avalancha de álbumes políticos que uno esperaba de los Estados Unidos, pero ‘Pure Comedy’ compensa la falta de voz de otros con un folk rock incisivo acerca de los impulsos tóxicos que han dejado a la humanidad al borde de la catástrofe. Father John Misty tiene un humor elocuente y un sentido de empatía desarrollado, el cual hace que sus meditativas composiciones orquestrales saquen tanto risas como lágrimas mientras desmenuzan cómo fue que terminamos tan mal como planeta.

Slowdive - Slowdive

Imagen foto_00000027

Los discos de reunión son siempre una apuesta: Por un lado apuntas a hacerle justicia a tu legado y quizás a capturar el interés de nuevas generaciones, pero por otro te arriesgas a no estar a la altura de las espectativas y a terminar con una decepción entre manos. Slowdive sorteó este desafío con maestría, recordándonos por qué son probablemente la banda más subvalorada del shoegaze británico. Tomando elementos del pasado (no sería Slowdive sin cascadas de guitarras hipnóticas) e incluyendo nuevas ideas (una sección rítmica mucho más pronunciada, loops electrónicos) Slowdive despacha un disco delicioso en texturas y detalles. Pasaron 22 años, pero valió la pena.

Roger Waters - Is This The Life We Really Want?

Imagen foto_00000031

Probablemente no muchos esperábamos que Roger Waters sacara un álbum tan contingente y fresco en el 2017. El ex Pink Floyd definitivamente se ha ganado el derecho a descansar en sus laureles, y su último álbum solista había salido hace 25 años. Sin embargo, desafiando todas las expectativas, 'Is This The Life We Really Want?' es más conmovedor y vulnerable que predicador, capturando las ansiedades de la era Trump con la sabiduría de un hombre que ha visto su buena cantidad de charlatanes políticos en su vida y con una adaptación tan inesperada como bienvenida del sonido mecánico de Pink Floyd en la era 'Wish You Were Here'. Notable. 

The Afghan Whigs – In Spades

Imagen foto_00000004

A diferencia de la mayoría de las reuniones de los 90, The Afghan Whigs no capitaliza la nostalgia. En su segundo disco tras su reformación en el 2012, Greg Dulli y compañía encuentran formas frescas de presentar su particular fusión entre grunge, soul y otras tradiciones de la música afroamericana en una colección de canciones decadentes y obsesivas. Dulli sigue siendo uno de los frontmen más subvalorados del rock, un James Brown blanco con un ojo para la tensión digno de Alfred Hitchcock y suficientes cuentos de excesos nocturnos como para hacer temblar.

Brand New – Science Fiction

Imagen foto_00000007

Considerando las ridículas expectativas sobre el quinto (y supuestamente último) álbum de la banda que cambió para siempre al emo, el hecho de que Science Fiction sea una obra maestra es un pequeño milagro. Jesse Lacey es uno de los autores más fascinantes del lado más dramático y vulnerable del rock, y si Science Fiction es efectivamente su despedida (aunque nada está confirmado aún), Brand New se va por la puerta ancha, con su trabajo más maduro y sofisticado hasta la fecha.

Steven Wilson - To The Bone 

Imagen foto_00000028

A Steven Wilson no le interesan tus expectativas sobre él. El británico no va a reunir a Porcupine Tree para tu gusto personal, y si se le da la gana va a grabar un disco de canciones pop sin importar los lloriqueos de los talibanes del rock. 'To The Bone' fue planteado por Wilson como un tributo a los álbumes de pop ochentero que escuchaba en su juventud, citando a Peter Gabriel, Kate Bush y Prince como principales inspiraciones. El resultado es un disco de elegantes melodías y arreglos prístinos que representa lo más accesible que haya hecho, pero no por eso menos ingenioso. 

The War On Drugs – A Deeper Understanding

Imagen foto_00000005

Adam Granduciel es un maestro del estudio de grabación con una obsesión con el Bruce Springsteen de la era ‘Tunnel Of Love’ (1987), y en ‘A Deeper Understanding’, su visión ha alcanzado su máxima y mejor expresión. Lleno de cascadas de guitarras elípticas, voces sedosas y sonidos tan etéreos como desgarradoramente bellos, lo nuevo de The War On Drugs deja en evidencia que el rock sigue siendo capaz de tomar formas tan familiares como insólitas en el 2017.

Liars – TFCF

Imagen foto_00000006

No hay banda del siglo XXI con una carrera tan ecléctica como la de Liars. Primero enmarcados en el revival post-punk que sacudió a Nueva York a comienzos de la década pasada, el conjunto liderado por Angus Andrews rápidamente evolucionó hacia caminos más experimentales e impredecibles, culminando recientemente con dos discos de perturbadora electrónica. TFCF representa otro giro inesperado: Con Andrews como único miembro activo, Liars se reinventa como un grupo de electro folk embrujado que recuerda a varios momentos de su carrera y a nada más que hayas escuchado. La carátula es terrible, eso sí.

Queens Of The Stone Age – Villains

Imagen foto_00000003

Los puristas temían que la presencia del productor estrella Mark Ronson convirtiera a Queens Of The Stone Age en la versión rockera de Lady Gaga (si me preguntan, eso no suena nada mal). Sin embargo, lo que Ronson hizo con ‘Villains’ es áun más fascinante: Poner el énfasis de forma casi exclusiva en el implacable sentido rítmico de Josh Homme, resultando en uno de los discos más vitales, urgentes y (Dios lo perdone) entretenidos que QOTSA haya editado. El funk robótico y las melodías apocalípticas de los chicos de Palm Desert nunca había sonado tan ridículamente irresistible.

LCD Soundsystem – American Dream

Imagen foto_00000008

La presión de ser ‘la mejor banda del siglo XXI’ hizo colapsar a James Murphy en el 2011, separando a LCD Soundsystem cuando la banda neoyorkina estaba ad portas de una conquista mundial con su punk bailable hipertextualizado. Ahora, a 6 años, Murphy volvió con un álbum más contemplativo y oscuro, pero nuevamente anclado a su mordaz sentido del humor y su obsesión con los ritmos bailables de antaño. American Dream es otra obra maestra del neoyorkino, un disco que nos recuerda que, incluso ante la amenaza del paso del tiempo y la pérdida de las certezas, siempre podremos bailar.

Foo Fighters - Concrete And Gold

Imagen foto_00000029

Al igual que el caso de Queens Of The Stone Age, los rockeros más quejumbrones pusieron el grito en el cielo cuando se enteraron que Foo Fighters grababa su nuevo álbum junto a Greg Kurstin, el productor de Sia y Adele. Sin embargo, el miedo fue nuevamente injustificado: Dave Grohl es incapaz de hacer un disco que no suene a Foo Fighters, pero con la ayuda de Kurstin, la banda despacha una colección de canciones verdaderamente masivas y atrapante, manteniendo los pies firmes en el terreno del rock de estadio pero agregando pequeños detallitos (armonías de Justin Timberlake, un teclado más prominente) para hacer del resultado algo fresco e interesante. Tras la decepción de 'Sonic Highways' (2014), 'Concrete And Gold representa un regreso a forma para Grohl y compañía.

The National - Sleep Well Beast

Imagen foto_00000030

Los detractores de The National califican su música de 'aburrida', pero si lo único que buscas del arte es que te entretenga, quizás deberías replantear tu relación con la música. Los neoyorkinos son expertos en armar composiciones sofisticadas llenas de capas y detalles, ancladas por letras de decepción económica, sexual, amorosa y política. Hablando de eso, 'Sleep Well Beast' puede ser su álbum más poderoso hasta la fecha, una reflexión sobre lo difícil que es mantener relaciones de pareja adultas en el siglo XXI, contrastada con la incertidumbre política que ha transformado la fragilidad de las conexiones humanas en un arma. Tan poderoso como devastador.

Liam Gallagher - As You Were

Imagen foto_00000032

Honestamente, no muchos teníamos fe de que Liam Gallagher podría valerse por sí mismo. Beady Eye estaba bien y todo, pero nunca se acercó a los mejores momentos de Oasis, aparentemente confirmando que Liam necesita de su hermano Noel cerca para despachar sus mejores canciones. Sin embargo, su debut solista es una verdadera sorpresa: Pegajoso, con actitud y canciones llenas de bravado, 'As You Were' indica que el vocalista de 45 años no ha perdido su capacidad para cautivar. 

St. Vincent - MASSEDUCTION

Imagen foto_00000033

Annie Clark es probablemente nuestra mejor rockstar por estos días. En serio. La mujer que graba bajo el nombre de St. Vincent tiene una propuesta visual inventiva y clara, un sonido único, un carisma innato y habilidades con la guitarra que la califican como una verdadera heroína moderna de las 6 cuerdas. 'MASSEDUCTION' es su trabajo más accesible hasta la fecha, pero el pop de St. Vincent sigue siendo una bestia impredecible y agresiva, paséandose entre baladas vulnerables, funk sexy, ritmos frenéticos y explosiones de guitarra que hacen parecer que Clark está apuñalando su instrumento mientras entona cuentos de sexo, adicción y dinámicas de poder y género. Uno de los discos más increíbles que podrías escuchar este año. 

Robert Plant - Carry Fire

Imagen foto_00000034

Esto podrá sonar a sacrilegio, pero entiendo por qué Robert Plant no se quiere reunir con Led Zeppelin y estoy de acuerdo con él: La era de la legendaria banda británica ya pasó, y Plant sigue empujando hacia adelante con una carrera solista fascinante. Su metodología de trabajo no ha cambiado mucho desde sus días con Led Zepp: Sus canciones buscan rescatar el blues, el folk y la música de raíz de distintas culturas y adaptarlas a un contexto nuevo. En 'Carry Fire', Plant se zambulle aún más en los ritmos étnicos de sus últimos álbumes, pero mostrando un lado mucho más romántico y vulnerable. Su voz sigue siendo un lujo y la producción hace de estas canciones algunas de las más deliciosas de este año. 

Courtney Barnett & Kurt Vile - Lotta Sea Lice

Imagen foto_00000035

Vile y Barnett no solo comparten nombre con una de las parejas de músicos más icónicas de todos los tiempos, también son dos de los guitarristas más intuitivos y talentosos de los últimos años. En este disco colaborativo, la artista australiana y el cantautor norteamericano sacan lo mejor del uno del otro en una serie de canciones expansivas con tintes country y un ojo entrenado para capturar detalles mundanos y hacerlos sonar poéticos y emocionales. Lo más importante: Vile y Barnett resultan ser almas gemelas musicales, y su química resulta en un disco maravilloso.

Etiquetas

Esta noticia no tiene comentarios. Para comentar, debes estar registrado o haber iniciado sesión.

Cargando...