ENTREVISTA | Tony Hajjar de At The Drive In: “Incluso cuando explotamos, seguíamos siendo la banda rarita”

19/10/2018

ENTREVISTA | Tony Hajjar de At The Drive In: “Incluso cuando explotamos, seguíamos siendo la banda rarita”

El baterista y pilar del esperado reencuentro de At The Drive In conversó con Pancho Reinoso de cara a su debut en Chile el próximo 9 de noviembre.

Por Pancho Reinoso

El retorno de At The Drive-In ha superado toda expectativa. Lejos de la presión de los pesos pesados, el grupo logró sortear varios obstáculos, firmar un gran disco y dejar de lado la sombra de  “Relationship Of Command”, álbum clave para entender el rock en este siglo. Hablamos con Tony Hajjar, baterista y pilar de uno de los reencuentros musicales más celebrados de los últimos años. Una reconciliación no exenta de polémicas y experiencias traumáticas. Las expectativas para su debut en Santiago están por las nubles y esta conversación aumenta nuestro entusiasmo

In•ter a•li•a fue una sorpresa para los fans y el medio. Ya habían pasado 16 años desde la última experiencia en el estudio. ¿Cómo viviste este reencuentro?

Fue mucho más fácil de lo que pensamos. Sabíamos que sería una excelente experiencia por nuestra química. Crecimos juntos y nos conocemos como las palmas de nuestras manos pero no habíamos tocado hace años. Cuando volvimos se produjo un buen sentimiento, fluyó de manera perfecta, se hizo todo fácil, había muchas ideas flotando en el aire. Fue genial. Al final deja de sentirse como si fuera un trabajo gracias a la química natural que tenemos.

Me pregunto cómo fueron esos encuentros en la casa de Omar. Esas juntas el 2009 posibilitaron la reunión de la banda tiempo después. De hecho, Cedric (cantante) siempre ha agradecido tu paciencia durante este proceso. ¿Qué recuerdas de esos reencuentros informales cuando el único objetivo era retomar la confianza

¿Sabe? Cuando comencé a hablar con Paul (Hinojos, bajista) a principios del 2009, él me dijo: “tenemos que juntarnos, tenemos que hablar”. Estábamos todos escépticos, particularmente yo y no sólo me junté con Omar acá en Estados Unidos, también viaje a Guadalajara a conversar con él. Durante esas reuniones veíamos videos de nuestras giras del 2000-2001 que nos mandó un amigo el día antes que nos juntáramos. Terminamos viendo esos videos en el computador, parábamos de repente y peleábamos, y llorábamos, todo muy pasional. Eran nuestros sentimientos al respecto en ese momento y al final terminó convirtiéndose en una de las mejores cosas que nos pudo haber sucedido. Yo tengo paciencia, pero ellos también la tuvieron. Somos personas distintas, con personalidades bien duras y definidas. Todos deseábamos que el grupo fuese un todo. Yo no quería descansar, quería estar de gira siempre. Cada uno tiene sus propias particularidades y con el pasar del tiempo fuimos creciendo y nos fuimos convirtiendo en un equipo, uno más maduro. Es bueno ver cómo pudimos lograr poner todos nuestros asuntos a un lado y finalmente ser adultos y conversar de los problemas. Ciertamente, nos hizo una banda mucho más fuerte.

¿Fue como ir a terapia matrimonial?

(Risas) Sí, más o menos así. 4 tipos, muchas personalidades que chocan. Fue un poco como eso, fueron unas 72 horas maravillosas. Hablando, caminando, peleando, llorando, al final nos alejábamos de cada uno cuando íbamos a buscar café. Fueron en cierta medida unas 72 horas rarísimas pero terminaron convirtiéndose en algo que nos ayudo mucho.

¿Estás consciente del legado de la banda, Tony? Hablo en específico de “Relationship Of Command”

Todavía significa algo valioso para mí, es parte de mi pasado. Trabajamos muy duro en ese disco y termino siendo un álbum grandioso. Como cualquier músico, quieres ser parte del presente y del futuro. Estoy muy orgulloso de “In.ter.a.lia” y estoy muy orgulloso también de todo lo que hemos hecho como músicos después de todos estos años. Hacer un disco nuevo después de algo como “Relationship” que ha significado tanto para la gente durante 17 años era algo súper complicado. Si hubiésemos pensado mucho en esa presión, nada hubiese salido bien. “In.ter.a.lia” es un disco crudo, es lo que estábamos sintiendo en el momento, terminó siendo un gran experimento

Para mí fue un gran avance. Resume su historia, no es el típico disco de reunión. ¿Fue difícil llegar a acuerdos en la sala de ensayo y estudio?

No, para nada, fue súper fácil. Entramos al estudio y escribimos como siempre lo hicimos, cada uno puso de lo suyo, Omar lo produjo. Todo fue muy natural. Tenemos mucho respeto por cada uno, sabíamos cuando hablar y cuando no hablar, cuando lanzar una idea a la mesa y cuando no. Estábamos muy consientes de lo que cada uno quería hacer. Fue un proceso bien excitante y pasional que al final resulto ser muy gratificante.

La grabación de “Relationship Of Command” fue un poco tensa, según lo que recuerdo. De hecho escuche que durante esas sesiones, Ross Robinson actuó como un idiota, especialmente contigo ¿Qué fue lo que sucedió?

Fue una época bien extraña, fue una época que casi me destruyó para ser sincero, casi me hizo dejar la música. La grabación iba muy bien durante los primeros tres días. Al cuarto, Ross recibió una llamada telefónica rara y volvió al estudio y dijo que íbamos a tener que grabar el disco de nuevo. Desde ese día literalmente comenzó a atacarme por dos semanas. Me destrozó. Si no hubiese sido por mi banda que creyó en mí y el hecho de que Ross, literalmente, me estaba jodiendo. Fue un poco mi culpa porque no dejo que la gente me moleste, tengo mal temperamento pero no quería arruinar nuestro primer disco con un sello grande. Lo hice por la banda, me dije “sabes, si me eligió a mí para descargarse, prefiero que sea conmigo que con cualquiera de los otros miembros de la banda”, pero al final casi me rompe la cabeza. La banda fue crucial en ese proceso y pude salir del hoyo gracias a ellos. Hay canciones en “Relationship of..” que son difíciles de revisar para mí, pero ahora es algo superado. Me hizo más fuerte.

¿Y Ross nunca te pidió disculpas?

Él trató de llamarme después de la grabación y para decirme que estaba pasando por muchas cosas personales y se desquitó conmigo, pero no fue suficiente para mí ya que casi me destruye. Si hubiese tenido una banda más débil, me habría retiro en horas pero al final sacamos la tarea juntos. Después de eso nunca más lo volví a ver. No le deseo mal y le deseo lo mejor. En la vida de repente no hay necesidad de hablar con ciertas personas- Hay que dejar ir esas cosas negativas y disfrutarla.

 Ese periodo también fue raro para el rock en general. Cuando ustedes explotaron la escena estaba dominada por bandas como Linkin Park, Limp Bizkit o Mudvanye. Por entorno, la propuesta musical de ustedes se terminó perdiendo un poco.  ¿te sientes más cómodo con el actual estado del circuito musical?

 Nunca me he sentido muy cómodo, siento un poco que nosotros hemos estado atrapados un poco y eso está bien, nos gusta que sea así. Pienso que el rock está constantemente cambiando, tenemos amigos que están en maravillosas bandas como Queens Of The Stone Age o Mastodon. Jack White es increíble. Es un gran momento para el rock, siempre hay buenas cosas, solo hay que trabajar duro para encontrar propuestas interesantes.

¿Tienes buenos recuerdos de ese periodo de comienzos de siglo? Varios no entendían su propuesta.

 Siempre fuimos “la banda que actúa como locos en el escenario”, incluso cuando explotamos seguíamos siendo la banda rarita. Cuando nos convertimos en el grupo que todos debían escuchar, todo se fue a la mierda y nos separamos. No sé si ese contexto tuvo que ver, simplemente sucedió.

Antes de separarse, Cedric y Omar criticaban a la gente haciendo mosh y slams porque eran violentos con las mujeres presentes. Ahora esto es un poco más común y no es tan tabú hablar de eso. ¿Sientes un cambio en los shows de ahora?

Absolutamente, queremos que la gente esté a salvo pero tampoco les decimos qué hacer o no hacer. Lo ideal es que todos se cuiden y preocuparse del resto. Si quieres bailar, esperamos que lo hagas de manera positiva y no tratar de herir a otros, es todo lo que nos importa a nosotros. Queremos que la gente tenga un buen momento en nuestros shows tal como nosotros lo tenemos arriba del escenario. Solo queremos que todos pasen un buen rato.

¿Fue difícil continuar sin Jim (Ward)?

En primera instancia estábamos defraudados, es la mejor palabra que puedo usar, pero después nos dimos cuenta rápidamente que si parábamos, sería como repetir errores del pasado. Estábamos aburridos de querer continuar con la banda y fracasar, así que cambiamos rápidamente el switch. Mentalmente no es fácil, pero el plan ha salido mejor de lo esperado. Keeley (Davis) fue nuestra primera opción y en diez días se aprendió todas nuestras canciones. Tenemos mucha suerte y ustedes podrán disfrutar este gran momento del grupo en Santiago. Estamos ansiosos.

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